Nutrición » 10 consejos para no volver a engordar

10 consejos para no volver a engordar

octubre 8, 2014

Mantener el peso es posible. Aquí, algunas recomendaciones para neutralizar el efecto rebote.

1. Elija bien los hidratos de carbono (dulces, pastas, cereales, etc.)

Muchas dietas se basan en su eliminación, pero desterrarlos puede causar un desequilibrio nutricional, ya que son una gran fuente de energía. Además, este tipo de planes de alimentación restrictivos no pueden sostenerse eternamente: es imposible estar siempre comiendo siempre atún o pollo para no subir de peso. Eso sí, es importante conocer qué carbohidratos conviene comer, y cuáles limitar. Los dulces son sólo azúcar o hidratos de carbono simples, y comiendo estos alimentos aumentan las posibilidades de volver a ganar peso: debe eliminarlos de su dieta. Los hidratos de carbono que convienen son aquellos de “liberación lenta”, los llamdos complejos, que aparecen en los alimentos ricos en fibra: verduras, cereales, panes y alimentos integrales, etc.

2. Coma variado

Como ya se dijo, las dietas restrictivas no pueden sostenerse en la vida normal y no son nada saludables. En cambio, llevar una alimentación variada permite aprender a relacionarse con todo tipo de alimento y controlar el propio apetito. Sólo debe tener en cuenta estos tips: Los caprichos siempre aparecerán. Modérelos y permítaselos cuando sepa que podrá quemarlos aumentando el ejercicio aeróbico. Pruebe siempre alimentos nuevos. Haga picoteos saludables cada 3 horas. Así no sentirá hambre y tendrá la sensación de comer sin ganar kilos.

3. Pésese periódicamente.

Controle su peso al menos una vez por semana para observar su evolución. Así podrá detectar cualquier aumento y actuar en consecuencia. También es recomendable llevar un diario con los pesajes semanales, y seguir realizando consultas con el/la nutricionista regularmente.

4. Planifique sus comidas.

Pensar el menú con antelación evita las tentaciones y las malas elecciones consecuencia del apuro y la ansiedad. Además, garantiza que no se salteará ninguna comida, lo cual es fundamental para conservar el peso.

Haga compras inteligentes que le permitan tener los ingredientes necesarios para cocinar saludablemente todas las comidas de la semana, y si sabe que no almorzará en su casa, prepare la vianda el día anterior.

5. No se olvide del desayuno.

Está comprobado que quienes toman un desayuno completo, además de controlar mejor su peso, se alimentan de forma más equilibrada, rinden más en sus actividades diarias e incluso son más optimistas.

Si no quiere levantarse más temprano para preparar esta primera comida del día, puede dejar preparados del día anterior batidos de yogur con frutas, avena y frutos secos.

6. Motívese con su guardarropas

Muchas veces conformamos en nuestra mente una imagen propia que no es la real, y puede que, a pesar de haber perdido peso, sigamos sintiendo que tenemos el mismo cuerpo de antes, lo cual puede atentar contra los resultados obtenidos. Para valorar lo que ha logrado, siga estos consejos:

Comience a vestir prendas ajustadas que resalten sus nuevas curvas.

Anímese a la ropa que antes no hubiera utilizado, como polleras y sacos entallados, e incluso bikini en el verano.

Amplíe la gama de colores. Hay vida más allá del negro. Combine tonalidades y vístase con alegría.

Use los jeans como una referencia de su peso: son los primeros que delatan los kilos de más. Si cuesta abrocharlos, algo no anda bien…

7. No huya de las reuniones

He aquí otra de las consecuencias de llevar a cabo una dieta extrema: ver comer a los otros se torna una tortura. Y si la tentación es más fuerte que la voluntad, seguramente terminará en exceso. Por eso, si lleva una alimentación sana y balanceada, puede asistir a fiestas y comidas familiares, y tomar decisiones astutas para no comer de más:

Sírvase las porciones adecuadas o compártalas.

Añada poca salsa a las pastas.

Siéntese lejos de la fuente de comida.

Si bebe alcohol, no sobrepase las dos copas de vino tinto.

Para las dedicadas, ofrecerse a cocinar les permitirá asegurarse que el menú no sea hipercalórico.

8. Haga actividad física.

Seguramente ya escuchó este consejo miles de veces, pero es demasiado indispensable como para no reiterarlo. El ejercicio permite quemar las calorías que, de otra manera, se terminarían por convertir en kilos de más. La actividad física es el mayor aliado del peso y la salud en general.

Haga una hora de ejercicios al día e intente añadir movimiento a su jornada a través de paseos, arreglando el jardín, subiendo y bajando escaleras o jugando con su perro.

9. Si los kilos reaparecen, ponga manos a la obra.

Si ha dejado de pesarse algunas semanas, y cuando vuelve a hacerlo la balanza le devuelve uno o dos kilos más de los esperados, no desespere. Haga algunos ajustes en su alimentación y aumente la actividad física.

También resulta útil repasar qué ha hecho durante ese tiempo para detectar el motivo del aumento de peso. Así será más fácil evitar que vuelva a suceder.

10. ¡Disfrute de la vida!

Mantener el peso no significa estar siempre a dieta o llevar una vida de restricciones. De ahí la importancia de bajar de peso con un plan integral que enseñe a adoptar hábitos saludables. Es de esta forma como todo lo aprendido será incorporado y se traducirá en una mejor calidad de vida. Entonces, tanto en la etapa de adelgazamiento como en la fase de mantenimiento, podrá tener una vida plena, con actividad social y algunos gustos de vez en cuando.

Encuentre modos de agregar diversión a lo que hace para estar bien: por ejemplo, tome clases de baile con sus amigas o salga a andar en bicicleta con su familia.

Comments are closed.