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Alcohol, ¿amigo o enemigo del sexo?

noviembre 4, 2014

Consumir bebidas alcohólicas es una costumbre muy difundida, sobre todo entre los jóvenes. La juventud es la edad de los mayores impulsos sexuales, ya que las hormonas están en plena erupción, pero ¿son compatibles el alcohol y la sexualidad?

¿Cuál es la causa de que los jóvenes recurran a bebidas energizantes y al viagra antes de tener relaciones sexuales?

Doctora ¿qué efecto tiene el alcohol sobre la sexualidad?

El alcohol tiene la característica de provocar un estado de enlentecimiento de las reacciones del sistema nervioso y una obnubilación de la conciencia, como resultado de su acción sobre la corteza cerebral. Por otro lado en bajas dosis, en un principio produce un efecto de vasodilatación arterial que dura poco tiempo, seguido por un efecto vasoconstrictor, sobre todo si la cantidad ingerida es mayor.

Esto significa, a nivel sexual, primero un estado de relajación muscular y desinhibición que permite que las sensaciones sexuales afloren sin represión alguna, pero también aparece una disminución de la capacidad de atención que puede provocar que la persona “se pase de largo” por las fases de la respuesta sexual.

¿Qué significa esto?

Que al no tener demasiado control sobre sus acciones y no poder focalizar la atención apropiadamente, siente deseo pero no puede articular las acciones para satisfacerlo.

Es igual que si una persona alcoholizada sale a bailar, siente deseos de divertirse y pasarla bien con la música, pero no puede evitar tropezar o caerse porque su aparato neuromuscular no responde en el momento de realizar los pasos de baile. Se queda en las ganas pero no puede concretar el baile, como lo haría si estuviera lúcido totalmente.

¿La dosis de alcohol es determinante en estos casos?

Precisamente, existen personas muy reprimidas ú obsesionadas con el desempeño a quienes una copa de cerveza o una pequeña medida de una bebida blanca puede ayudar a despreocuparse, a desinhibirse, sin producir otras consecuencias y esto, muchas veces ayuda a la persona y a su pareja porque, al eliminar las trabas, pueden conectarse mejor con su libido. También existen personas acostumbradas a tomar, que no registran el efecto de una dosis de alcohol pequeña.

En cambio, si el consumo fue mayor, sobre todo en personas jóvenes, la impregnación en el torrente sanguíneo hace que predominen los efectos posteriores, una vasoconstricción que impide la llegada de la sangre a los órganos genitales y a la piel, lo cual implica la imposibilidad de excitarse y de alcanzar el clímax.

Hay dos frases célebres al respecto, una de Shakespeare que dice “el alcohol aumenta el deseo pero impide la consumación” y otra del famoso médico de la Edad Media, Maimónides que recomienda “no tengas intimidad estando alcoholizado porque no te darás cuenta de lo que tu pareja necesita”. La primera está más dirigida al hombre y a su capacidad eréctil mientras que la segunda se refiere a que la sexualidad no debe ser un acto egoísta.

¿Y si la que ha bebido es la mujer?

A igual dosis de alcohol, el efecto es mayor que en el hombre porque el efecto está relacionado con el volumen de masa corporal de modo que le sucederá lo mismo. Por eso es que las escenas típicas de abuso consisten en alcoholizar a la víctima para que no pueda pensar ni accionar, ya que queda en un estado de semi parálisis muscular y nerviosa. Sin llegar a ese extremo, una mujer alcoholizada no disfruta demasiado porque se siente obnubilada y toda la relación la siente como si ella estuviera lejos.

¿Por qué los jóvenes consumen viagra y energizantes para potenciar su sexualidad?

Una persona joven está en las mejores condiciones para desempeñarse sexualmente desde el punto de vista hormonal, sobre todo si está bien alimentada, realiza actividad física y lleva una vida sana. No necesita nada más. Sin embargo actualmente existe una creencia de que el alcohol, los energizantes y el sildenafil o viagra, le otorgarán mayor placer, aumentarán sus sensaciones eróticas y mejorarán su desempeño.

La mayoría de las veces, el hábito de ese tipo de consumo va destruyendo poco a poco una sexualidad que era sana en un principio, además de comprometer otras áreas de la salud como el sistema reproductivo y el hígado.

Creo que el motivo por el cual lo hacen es que, al considerar al acto sexual solamente como una descarga y un pasatiempo, no logran incorporar al mismo las motivaciones y los sentimientos que trae consigo un encuentro íntimo con una persona amada. Por más química que logre despertar la estética corporal, nunca se llegará en este tipo de encuentros puramente genitales, a la plenitud de un acto que abarca a la totalidad de la persona, en sus aspectos físicos, emocionales y espirituales.

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