Almohadas y colchones: Cómo elegirlos para el mejor descanso

abril 19, 2012
almohadas y colchones

Dedicamos la tercera parte de nuestra vida al descanso nocturno y casi no le prestamos atención a las condiciones de nuestro descanso. Las personas tienen necesidades particulares de sueño, lo que exige hallar la cama perfecta para cada miembro de la familia. En esta nota, un repaso de los tipos de colchones y almohadas, consejos en la elección y las novedades del mercado.

No lo hacemos muy seguido, pero cuando debemos comprar un nuevo colchón, realmente no sabemos por dónde empezar. Para ayudarlo en la elección, le damos estos consejos.

COMO ELEGIR UN BUEN COLCHON 

Los puntos más importantes a tener en cuenta son:

Dimensiones del colchón

Conviene respetar las medidas mínimas recomendadas, que son:

  • En colchones individuales:

- A,ncho mínimo de90 cm(aunque también los hay de 80, 1,05 y 1,20). El largo debe superar en15 cmla estatura del usuario (el largo estándar es de1,90 cm, aunque también los hay de 1,80, de 2m y superiores).

  • En colchones de las camas de matrimonio:

-ancho mínimo de1,35 cm(los hay también de 1,50, 1,60 y de 2m). Grosor mínimo recomendado de15 cm, siendo la medida más habitual de25 cm.

Firmeza del colchón

La firmeza del colchón es la resistencia que ofrece un colchón contra la carga producida por el cuerpo humano. Un buen colchón es el que presta apoyo a toda la columna cuando se está acostado boca arriba. Esto se comprueba acostándose boca arriba con las piernas estiradas. Se debe notar que la columna lumbar está apoyada en el colchón y que no forma un arco por encima de él. El colchón debe ser firme y recto. No debe tener la forma de una hamaca, pero debe ser suficientemente mullido como para adaptarse a las curvas de la columna. Un colchón muy duro, como el suelo o una tabla, es tan perjudicial como un colchón excesivamente blando, en el que la columna “flota” sin sujeción.

Adaptabilidad del colchón

Cuando un colchón se adapta al cuerpo, la necesidad de moverse durante el descanso se reduce y así nos mantenemos más tiempo en la fase de sueño profundo y mejoramos la calidad del descanso. Los colchones actuales ofrecen distintas zonas de descanso que los hacen más adaptables.

Higiene

Conviene que el colchón sea transpirable ya que a lo largo de su vida útil va acumulando ácaros y bacterias. La mayoría de los modelos actuales incorporan materiales hipoalergénicos en las espumas de los acolchados que repelan y eliminan ácaros, bacterias y hongos. Algunos modelos incorporan componentes como la lavanda, que reduce el estrés.

TIPOS DE COLCHONES

Ante la gran variedad de colchones presentes en el mercado, vale la pena tener en cuenta algunos consejos básicos:

Colchones con resortes internos

Son el tipo más tradicional de colchones, que por lo general utilizan sistemas de resortes abiertos o amortiguadores de metal entre capas de acolchado. No es tan importante la cantidad de los resortes, sino su calidad, porque a mayor calidad de resortes, mayor soporte.

Colchones de resortes Pocketed Coil

Poseen un sistema de resortes internos de avanzada que están envueltos en una funda de tela individual, lo que permite que el resorte se ajuste al contorno del cuerpo independientemente de los demás resortes. Ya que estos resortes se mueven en modo individual, el movimiento de una persona en la cama no molestará a la otra.

Colchones con espumas de alta memoria, espumas inteligentes o látex

Están hechos de poliuretano de alta densidad y se ajustan al cuerpo para reducir la cantidad de puntos de presión y brindar una alineación corporal natural. La espuma de memoria es termosensible y se amolda a medida que el cuerpo la calienta. La espuma de látex no es termosensible y ofrece un soporte mucho mayor.

Colchones de espumas de última generación

Utilizan espumas más evolucionadas, que poseen propiedades como disipar el calor, y brindan una combinación de comodidad y firmeza.

Colchones con zonas de soporte y confort

Especialmente diseñados para el cuidado de la espalda, otorgando mayor soporte en las zonas lumbar y en los muslos y un confort superior en la zonas cervical, de las caderas y las pantorrillas. Los colchones tradicionales combinan capas de espuma con resortes. Esta tecnología proporciona el confort y el soporte que pueden querer de cada uno de los tipos de colchón. Además, es una buena opción para los que no pueden decidirse entre espuma y resortes.

ALMOHADAS

La almohada es un producto muy personal, y en gran parte la responsable de nuestro descanso diario. Por ello, a la hora de elegir la almohada adecuada debemos tener en cuenta una serie de aspectos:

La composición. Hay que tener en cuenta las propiedades de los materiales de relleno para ver si su transpiración es buena o mala.

La postura adoptada a la hora de dormir. Una almohada debe asegurar que las vértebras cervicales y las dorsales formen el mismo ángulo que cuando se esta de pie.

Dormir sin almohada puede provocar aparición de contracturas cervicales. Las personas que duermen boca arriba deberán elegir almohadas relativamente finas, de manera que la columna cervical se mantenga en el mismo ángulo con la columna dorsal que cuando están de pie. Dormir boca abajo, por otra parte, no es nada recomendable, ya que la cabeza tiene que mantener el cuello girado hacia un lado para permitir el acceso del aire a las vías respiratorias. Las almohadas gruesas y compactas son las más indicadas para aquéllos que duermen de lado, apoyados sobre cualquiera de los dos hombros; así el cuello se mantendrá posicionado en línea con la columna, evitando posturas forzadas o rotaciones.

TIPOS DE ALMOHADAS

Almohadas rellenas de fibras sintéticas

Normalmente son de poliéster. Suelen ser más firmes y gruesas que las de plumas, por lo que pueden ser apropiadas si se duerme de lado o boca arriba. Suelen ser menos duraderas y más baratas que las de plumas o plumón. Son fácilmente lavables.

Almohadas de espuma

De acuerdo a la densidad de la espuma serán más o menos firmes. Hay algunas almohadas de espuma llamadas “anatómicas” que suelen tener una forma ondulada para adaptarse a la curvatura del cuello. Estas son adecuadas sobre todo para los que duermen boca arriba.

Almohadas de látex

Se adaptan bastante bien al cuello y cabeza. Son transpirables, antialergénicas y acumulan menos polvo que las sintéticos.

Almohadas de relleno natural

El relleno natural es plumón, plumas o mezcla de ambos. El plumón y la pluma son diferentes. El plumón es el aislante mullido bajo las plumas que mantiene a los patos y gansos calientes. Las almohadas de plumas o plumón no son muy firmes, por lo que resultan adecuadas para aquellos que duermen bocabajo, pero no para los que duermen de lado o boca arriba. Suelen dar más calor. Pueden no ser adecuadas para alérgicos. Suelen ser de alta calidad y suaves y duraderas.

La opinión del especialista.

-¿Qué elementos tiene que tener un buen colchón?

El colchón ideal combina un apoyo firme con un recubrimiento lo bastante blando como para ceder en los puntos donde el cuerpo presiona más. Así, es posible relajarse sin encorvarse y darse vuelta fácilmente. Las personas obesas, los niños y los inválidos requieren un colchón firme; las delgadas, uno algo más blando. Si el colchón se pone sobre una base adecuada, sin duda durará los 10 o 15 años que cabe esperar de un producto de buena calidad.

-Una vez adquirido el colchón, ¿qué pasos hay que realizar?

Después de desembalar el colchón, hay que dejarlo unas horas en un lugar ventilado para evitar los olores que pueda traer de fábrica, del embalaje y del transporte. Se debe protegerlo con una funda adaptable y transpirable, mejor si es 100% algodón. Conviene que la funda de la parte baja del colchón quede al aire libre para una correcta aireación de todo el equipo de descanso. Por otro lado, es aconsejable darle la vuelta al colchón cada tres meses (hay que girarlo de arriba a abajo y de la cabeza a los pies) para evitar que se deforme. Además, cada 10 años hay que cambiarlo ya que sus condiciones de firmeza e higiene originales habrán cambiado y puede ser perjudicial para la salud.

CONSEJOS

Si bien lo más importante para lograr el sueño ideal es un colchón y una almohada de calidad, hay otros elementos que pueden influir en el descanso:

Temperatura. De22 a 23 grados centígrados es una temperatura confortable, pero eso es algo muy variable, sobre todo en los meses de intenso calor. Si se cuenta con aire acondicionado se debe buscar una temperatura donde no sienta ni frío ni calor.

Iluminación. Es aconsejable exponerse durante el día a la luz natural y mantener el dormitorio oscuro durante el descanso. El organismo relaciona los periodos de sueño con la oscuridad y los de vigilia con la luz del día. Hay personas que se distraen para dormir con la luminosidad que emana de ciertos aparatos eléctricos. Si es así, conviene quitar esos aparatos del cuarto.

Ropa de cama. Es fundamental prestar también una especial atención a la ropa de cama (mantas y sábanas), ya que los materiales de los que están confeccionados tendrán una relación directa con el buen descanso. Se recomienda no utilizar materiales que no permitan transpirar ya que pueden generar un calor excesivo y muy molesto. Los materiales ideales son aquellos que combinan tejidos mixtos y sintéticos.

Pijamas. Deben ser lo más cómodos posibles. Se aconseja que no tengan botones o elásticos que puedan apretar. También se recomienda que sean lo suficientemente anchos como para que no sean molestos si uno se mueve por la noche.

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