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Autohipnosis para bajar de peso

diciembre 22, 2014

Técnicas de concentración para reducir el apetito y controlarse en las comidas

El dominio de la voluntad proviene, en gran medida, del entrenamiento contínuo que brinda fortaleza y claridad de objetivos. Así es como la autohipnosis, en tanto un método de conocimiento personal que permite planificar metas, puede ayudarlo (y mucho) a desarrollar con éxito un plan de descenso de peso. Pensar para adelgazar; ésa es la cuestión.

¿Siente que le falta fuerza para cumplir con el propósito de verse mejor? ¿A veces está seguro de que puede hacer dieta pero, cuando llega el momento de decir “no” a los chocolates, no puede resistirse? Lo que le falta es autodeterminación: una voluntad férrea de hacer realidad lo que se ha propuesto, que no nace “de la boca para afuera” sino que se origina en los niveles más recónditos de su pensamiento. La autohipnosis le ayudará a gestar esa idea fundamental, ese motor para seguir una dieta y sentirse bien de verdad. En esta nota, encontrará el manual de instrucciones para que sus mecanismos mentales funcionen de manera sincronizada y lo lleven al triunfo.

HIPNOSIS PERSONAL: LA CONTRASEÑA DEL ÉXITO

El método de la autohipnosis es reconocido en todo el mundo como una técnica valedera, desde los más diversos aspectos de tratamiento, que sirve para fortalecer voluntades débiles, proveer al autoconocimiento y revertir actitudes negativas en las personas. Muchos especialistas en todo el mundo recurren a esta práctica para estimular a sus pacientes y mejorar los resultados de una terapia. Estos efectos tan positivos pueden lograrse, también, en forma casera y con un entrenamiento constante.

¿Qué es la autohipnosis?

  • En su versión “casera”, se trata de un método de crecimiento y autosuperación que puede practicarse junto con el Yoga, la meditación o técnicas de relajación.
  • Su característica distintiva es que, con el tiempo de entrenamiento, es posible construir un diálogo interior —en el que tomar decisiones, fijar objetivos y evaluar acontecimientos— al que no se puede llegar con las otras opciones.
  • La autohipnosis es una forma de abordar —de manera básica y tentativa, claro está— los mecanismos subconscientes del ser humano, con los que no se puede tomar contacto sólo desde el plano consciente (ver recuadro página siguiente).
  • Cuando la práctica se encuentra muy avanzada, la persona puede tomar control de sus procesos orgánicos, puede sincronizar objetivos y acciones concretas y, así, conseguir lo que se propone.

¿Cómo funciona?

  • La concentración profunda que se logra con la autohipnosis permite que el subconsciente se encuentre “abierto” para captar aquellas ideas que permitirán sugestionarse y actuar en consecuencia.
  • El trance en el que se ingresa con este método permite mantenerse super-perceptivos y, a la vez, relajados, por lo que cualquier contenido que ingrese a la mente será tomado y procesado.
  • Durante la autohipnosis, la conciencia se encuentra en una fase de aprendizaje que permite cambiar preconceptos, agregar otros nuevos y cambiar, al fin y al cabo, el modo de hacer las cosas en la vida cotidiana. Durante ese período ávido de nuevos conocimientos, hay que emitir mensajes positivos orientados a la meta que se desea cumplir —bajar de peso, cambiar aspectos negativos de la personalidad, encontrar la vocación, etcétera— para inducir una transformación profunda.

¿En qué se distingue la hipnosis de la autohipnosis?

  • En principio, lo que diferencia a la hipnosis de la autohipnosis es la presencia de un profesional en el tema: en la hipnosis, es un hipnólogo el que conduce a su paciente durante toda la sesión y lo hace buscar en contenidos perdidos de su mente que servirán, si salen a la luz, para favorecer los resultados de un tratamiento.
  • En este procedimiento, el especialista logra un estado de concentración profundo gracias a las palabras, en el que la parte analítica de la persona quede marginada y fluya con mayor libertad el nivel subconsciente, que no tiene un filtro tan potente como el consciente (ver recuadro página siguiente).
  • Dado que surgirán muchas cuestiones íntimas e impensadas durante la sesión de hipnosis, es muy importante crear un vínculo de confianza entre el especialista y el consultante, porque la primera barrera para un buen resultado es el temor a que el hipnólogo pueda perjudicar, durante el trance, al paciente, mediante el conocimiento de información privada.
  • A veces también se piensa que la hipnosis es una práctica de ocultismo, esotérica; muy por el contrario, hay que aclarar que es una opción clínica muy utilizada y con buenos resultados.
  • La mayoría de los hipnólogos suelen sumir en un trance liviano a sus pacientes, en el que puedan vagar por su subconsciente pero siempre que permanezcan despiertos. Sólo si la situación lo requiere profundizarán este estado de relajación.

Control mental: su influencia en el peso

  • Si usted cree que tomar la decisión de adelgazar hará que su dieta funcione perfecto, se equivoca: existen otros impulsos mentales que están por debajo de sus determinaciones conscientes que pueden echar por tierra sus intentos.
  • Aun cuando usted se diga “no voy a comer de más”, el mensaje que su mente puede estar recibiendo es el de “hay que luchar contra la carencia de alimentos: ¡abajo la dieta!” y, así, se encuentre en una pelea consciente por lo que debe hacer y lo que en realidad desea.
  • ¿No le sucedió estar frente a una “oferta” de comida apetitosa y, aunque sabía que tenía que negarse, empezó a autoconvencerse de que tenía que aceptar?: “Me estuve esforzando todos estos días”; “Una pequeña porción no me hace nada”; “Aprovecho hoy y mañana regreso a la dieta”; “Como esto que me gusta y, para equilibrar, no ceno”, son todas respuestas cuasi infantiles que, sin embargo, todos decimos para excusarnos y hacer lo que nos gusta: ¡tentarnos y comer! En ese punto, ya no es la decisión consciente la que actúa, sino los contenidos del subconsciente, que no se encuentra gobernado por las leyes de la razón y del análisis.
  • La autohipnosis favorece el control mental del subconsciente, que permite distinguir cuál es el objetivo (adelgazar) y cuál es el obstáculo (los permisos excesivos que hacen fracasar a la dieta). Es por eso que los planes para adelgazar dependen de la sugestión profunda para llegar a buen puerto.

La respuesta a la pregunta

  • Este método de autoconocimiento no sólo puede ayudar a comer menos y a esquivar las tentaciones, sino a indagar por qué queremos comer de más: detrás de un apetito desmedido o de un hábito alimentario incorrecto se encuentran muchas emociones negativos que utilizan a la comida como un paliativo.
  • La angustia, la ansiedad, la insatisfacción, la tristeza, el estrés y muchos otros psicoagentes utilizan a sus alimentos preferidos como trofeos de guerra: desenmascárelos y gane la batalla.

AUTOHIPNOSIS: PUESTA EN PRÁCTICA

Ahora sí, llega el momento de iniciarse en la hipnosis personal: una actividad constructiva y de autoconocimiento que lo ayudará a concretar sus objetivos más importantes, entre ellos, el de adelgazar para proteger su salud y sentirse mejor en cuerpo y mente. La transformación no será, en absoluto, mágica, sino que se producirá por un cambio profundo de sus pensamientos y por la formación de una voluntad mucho más fuerte en pos de sus metas. ¿Comenzamos?

Sesión Auto-H para adelgazar: modelo básico

Lograr resultados con esta técnica depende del entrenamiento constante y de la paciencia: en los primeros intentos, la concentración será más frágil y difícil de mantener en el tiempo. Del mismo modo, la relajación corporal implica un ejercicio que mejora a medida que se practica. Por eso, sea perseverante y, en cada prueba de autohipnosis, verá como avanza en los efectos y va aprendiendo cada vez más de usted mismo.

  1. En una frase concisa y positiva, resuma su objetivo: “Quiero bajar 3 kilos en el plazo de un mes”; “Quiero tener constancia para seguir mi dieta”; “Quiero alimentarme mejor y abandonar las golosinas”, etcétera. Involucre su deseo en estas afirmaciones y no tanto el deber: no se olvide que el subconsciente se vincula mejor con estas intenciones y no directamente con el deber (eso pertenece al consciente).
  2. Elija un lugar cómodo y tranquilo para acostarse, recostarse o sentarse. Quítese los anillos, las pulseras, el reloj y cualquier otra cosa que pudiera molestarlo (incluso, elija ropa cómoda para practicar este método).
  3. Mire hacia arriba, como si quisiera enfocar sus cejas. Manténgase en esta posición esforzada tanto como pueda: cuando sus párpados se encuentren muy cansados, inspire hondo y, al exhalar, cierre los ojos.
  4. Cuando cierre los ojos, siga respirando en profundidad y sienta cómo, con el correr de los segundos, sus párpados se van relajando de tanto esfuerzo y le aportan una sensación reconfortante, tan cómoda que usted no querrá abrir los ojos. Imagine que su rostro está siendo cubierto con una manta cálida y suave, que propicia su descanso.
  5. Imagínese al inicio de una escalera muy alta, cuyos escalones va subiendo poco a poco: en cada uno está escrita su afirmación, por lo tanto usted debe leerla cada vez que se fija dónde pisa. Tómese todo el tiempo que quiera para ascender.
  6. Al llegar a la cima, hay una puerta con un gran cartel que, otra vez, tiene la afirmación que usted ha elegido: luego de leerla con detenimiento, abra la puerta y vea el bellísimo paisaje en el que se encuentra. En ese lugar, usted ya ha cumplido su objetivo y siente los beneficios del éxito: se ve mejor, está más flexible, usa ropa que le gusta y los demás halagan su cambio positivo.
  7. Luego de prestar suma atención a esta experiencia de éxito, salga despacio de ese lugar pero guarde su alegría por la meta concretada. Recuerde que cada vez que necesite una dosis extra de ánimo, para continuar con su proyecto, puede volver a ese sitio maravilloso y apreciar lo bien que le sientan sus nuevos logros.
  8. Al salir, cierre la puerta e inicie el descenso por la misma escalera: vuelva a leer las afirmaciones que hay en cada escalón y, al llegar al suelo, abra los ojos con lentitud y respire hondo para finalizar el ejercicio.

Consciente, subconsciente e inconsciente: definiciones básicas

El funcionamiento y los efectos de la autohipnosis no pueden entenderse sin tener en cuenta, primero, ciertos conceptos esenciales:

Consciente: es la región de la psiquis que capta las percepciones del mundo exterior y del propio cuerpo, así como es el lugar al que llegan ciertos contenidos que surgen del inconsciente y del subconsciente (siempre en una ínfima proporción). Todo lo que el sujeto cree, reconoce, identifica, razona y expone pertenece al plano consciente; todo lo que allí se encuentra es sabido por él.

Subconsciente: contiene la referencia de todos los sucesos, sensaciones, ideas y procesos a los que se puede llegar profundizando la concentración. No son inalcanzables; sólo están más ocultos. El subconsciente tiene, como una de sus funciones, instaurar una barrera que reprima deseos e intenciones que podrían causar desagrado, rechazo o sensaciones, tanto individuales como sociales.

Inconsciente: posee los contenidos que muy difícilmente lleguen a hacerse conscientes; sólo con un trance profundo podrían encontrarse y nada más que en partes. La censura o la represión es la puerta cerrada que mantiene a esas ideas fuera de alcance, porque son inaceptables, repugnantes o prohibidos para el sujeto.

Técnicas complementarias para el éxito

La autohipnosis para bajar de peso utiliza elementos de dos técnicas muy importantes que se emplean tanto para curarse como para el cambio personal: la visualización y la relajación. Ambas conforman una combinación necesaria para prepararse en cuerpo y mente para concretar objetivos y, a la vez, definir cuáles son esos objetivos que se pretenden cumplir. Una sesión típica de hipnosis personal involucra estas dos prácticas: por eso, será mejor que las conozca un poco más.

1. Visualización

Esta técnica sirve para “imprimir” contenidos positivos o estratégicos en la mente, de tal manera que los pensamientos puedan reprogramarse —con tiempo y esfuerzo, claro está— y reviertan conductas negativas, poco constructivas o directamente perjudiciales.

Los comentarios ajenos, las malas experiencias vividas o los temores, por citar algunas formas de aprehender ideas que afectan al individuo, pasan por el consciente y llegan hasta el subconsciente (algunas alimentan, incluso, al inconsciente), de tal manera que parecen haber desaparecido, pero en verdad siguen ejerciendo su influencia en los actos y decisiones. Es por eso que reemplazar esos conceptos mal aprendidos o erróneos resulta fundamental para transformarse y llevar las metas más importantes a la realidad.

Cuando usted quiere adelgazar…

  • La visualización opera, por un lado, para desterrar aquellas opiniones que han resentido la autoestima: “Tu hermana siempre fue más delgada”; “Lo que pasa es que siempre has sido poco disciplinada con las dietas”; “Toda la familia es ‘gordita’, así que mejor será que te acostumbres”; etcétera. Estos contenidos, cuando se vuelven parte del bagaje de pensamientos cotidianos, obstaculizan cualquier proyecto relacionado con alimentarse mejor y bajar de peso.
  • Por otra parte, verse en la imaginación con unos kilos menos, usando la ropa que más nos gusta y con una figura más armónica ayuda a acercar esa imagen deseada a la realidad y hacer que no resulte tan lejana.

2. Relajación

Relajar la tensión muscular y tranquilizar el fluir incesante de pensamientos constituye un primer paso esencial para volverse receptivo a la técnica de autohipnosis. La concentración sólo puede lograrse en un estado de calma en el que no surjan las preocupaciones cotidianas, no haya incomodidad alguna ni se esté alerta a un estímulo del exterior. Por eso, cuando practica autohipnosis es ideal que desconecte el timbre, apague el celular y baje el volumen del teléfono, por ejemplo.

Existen diferentes técnicas de relajación que implican ejercicios específicos que cada especialista suele elegir en función de las características del paciente. En lo que respecta a autohipnosis, el método de relajación autógena del Dr. Schultz (ver página siguiente) es el más utilizado para llegar al estado de concentración esperado.

Cuando usted quiere adelgazar…

  • La relajación mejora su respuesta en momentos de ansiedad, angustia o estrés: un organismo en tensión recurrirá al primer estímulo satisfactorio para aplacar su malestar y éste, en muchos casos, resulta ser la comida.
  • En cambio, una persona tranquila o que sabe que puede recurrir a un ejercicio de relajación para contener sus tentaciones, puede manejar de una manera más positiva su tendencia a seleccionar alimentos muy calóricos, poco nutritivos y que quiebran su plan nutricional.

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