Ambas son actividades aeróbicas, sirven para ganar resistencia y quemar calorías. Por eso, son muy efectivas para bajar de peso. Sin embargo, tienen algunas diferencias básicas que debemos tener en cuenta a la hora de elegir entre una y otra.
- ¿Cuántas calorías se pierden?
CICLISMO: En 30 minutos de pedaleo continuo se pierden alrededor de 300 calorías.
CARRERA: 30 minutos queman cerca de 450 calorías. Por lo tanto, el gasto calórico es mayor.
- ¿Cuál es el riesgo de lesiones?
CICLISMO: Es una actividad de bajo impacto y el riesgo de lesiones es bajo
CARRERA: Es un ejercicio de alto impacto, por lo que las articulaciones pueden sufrir más y hay un mayor riesgo de lesionarse.
- ¿Qué músculos se ejercitan?
CICLISMO: Interviene principalmente el tren inferior, en un patrón rítmico que alterna trabajo activo con periodos de descanso. Por eso, no llega a dejarnos exhaustos.
CARRERA: Intervienen más grupos musculares durante la actividad. Sin embargo, la exigencia y el esfuerzo es mayor que en el ciclismo.
- ¿Quiénes lo pueden practicar?
CICLISMO: Si se adapta bien la postura, es un ejercicio apto para cualquier persona.
CARRERA: Está desaconsejada en personas con osteoporosis, artrosis y obesidad.
- ¿Cuál es mejor para principiantes?
CICLISMO: Es ideal para los principiantes que desean ganar una base aeróbica, ya que al ser una actividad de bajo impacto permite extender el tiempo de ejercicio y obtener resistencia.
CARRERA: Al ser una actividad de alto impacto y mayor intensidad, se requiere de una base aeróbica previa. Por eso, para los principiantes se recomienda empezar caminando para adquirir una buena condición física.
- ¿Cómo prevenir lesiones?
CICLISMO: Debemos adaptar correctamente la bicicleta a nuestro cuerpo y no excedernos en el tiempo de entrenamiento.
CARRERA: Es importante tener una capacidad aeróbica mínima y aprender la técnica correcta de la carrera, usar un calzado adecuado y no sobreentrenar.



