Brote anual de Virus Respiratorio Sincicial

mayo 24, 2011
SINCI

Informe de la Dra. Alejandra Zamorano, Presidenta Sociedad Chilena de Neumología Pediátrica.

  • En las últimas semanas se ha observado un incremento importante de la circulación del virus  lo que sugiere el comienzo del brote anual de Virus Respiratorio Sincicial (VRS) en Chile.
  • En los menores de 1 año el VRS representa el 80% de los virus aislados aproximadamente.
  • En 2010, se registraron 6.077 casos de VRS en el país, representando alrededor de 57% del total de consultas por enfermedades respiratorias sólo en la Región Metropolitana.
  • Esta enfermedad puede generar serias complicaciones, especialmente entre los bebés prematuros.

En 2010, se registraron 6.077 casos de VRS en el país, representando alrededor de 57% del total de consultas por enfermedades respiratorias sólo en la Región Metropolitana. Además, se registró un peak de 2.475 casos en el mes de julio debido a este brote. Este año, la actividad se manifestó precozmente y, a la fecha, el VRS representa el 38% de las consultas totales por urgencias de menores.

La aparición del brote de Virus Respiratorio Sincicial (VRS) obliga a poner mayor atención en sus signos de alerta, especialmente en la población de más riesgo, constituida por menores de un año prematuros, quienes están más expuestos a presentar una enfermedad grave por VRS, muchas veces necesitando hospitalizarse e incluso ingresar a unidades de cuidado intensivo.

Según destaca la Dra. Alejandra Zamorano, Presidenta de la Sociedad Chilena de Neumología Pediátrica (Sochinep), los menores de tres meses no siempre presentan los signos clásicos de dificultad respiratoria al presentar esta patología, que en un principio se puede confundir con un resfrío común. Pueden manifestarse sólo por decaimiento, respiración rápida, tos escasa o rechazo alimentario, síntoma importante si el bebé recibe menos de la mitad de lo habitual. Estos signos pueden hacer pensar en una enfermedad grave por VRS, indica la especialista.

“Un paciente que es prematuro va a estar mucho menos preparado para enfrentar esta infección, ya que tiene su aparato respiratorio y vías aéreas más pequeñas, y sus pulmones no completaron su formación”, explica la Dra. La situación se complica si se agregan otros factores: “Si a eso le agregamos que el niño vive en un ambiente con muchos hermanos pequeños, asiste a sala cuna o acude generalmente a lugares con mucha afluencia de público, donde hay más riesgo de contagio y concentración de virus; va a estar mucho más expuesto”.

También la Dra. Zamorano destaca, por lo descrito anteriormente, que si se observan algunos síntomas iniciales leves lo más indicado es llevar al menor a los centros de atención primaria o ambulatorios y reservar la consulta a un servicio de urgencia cuando la situación la amerite, ya que en estos centros en los meses de invierno hay gran afluencia de pacientes y enfermos que pueden contagiar al niño.

Los síntomas más habituales del VRS en su inicio son fiebre, secreciones nasales y un poco de tos. Posteriormente, puede comenzar signos de dificultad respiratoria como respiración rápida, hundimiento de costillas, aleteo nasal, aumento de la tos, silbido al pecho. “Esto en los adultos puede quedar como un resfrío común, pero ellos son los que contagian al grupo de más riesgo, menores y, especialmente, entre ellos, los menores de un año prematuros, con displasia broncopulmonar”.

El VRS puede llegar a ser tan grave que el paciente requiera ventilación mecánica o ingresar a una unidad de cuidados intensivos. El pequeño afectado por esta enfermedad queda en una condición tan vulnerable que se expone a sumar otras infecciones al interior del centro asistencial, agravando su estado.

En la actualidad, este virus no tiene vacuna, según advierte la Dra. Zamorano. Importante son las medidas de prevención como lavado de manos, evitar lugares con mucha afluencia de público, no fumar dentro de los hogares. No obstante, sí existe una profilaxis con buenos resultados comprobados científicamente en la población de mayor riesgo, es decir en los prematuros menores de 32 semanas de edad gestacional al nacer, con displasia broncopulmonar. Su nombre es Palivizumab y es un anticuerpo específico contra el virus respiratorio sincicial, aprobado por las autoridades reguladoras para la prevención de la enfermedad respiratoria causada por  VRS.

Desde 2008, el gobierno desarrolla con esfuerzo un programa para proteger al grupo de mayor riesgo en condición de vulnerabilidad, los pacientes prematuros con displasia broncopulmonar oxígeno dependiente, entregando gratis esta terapia. En 2011 se espera que sean beneficiados cerca de 200 niños.