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Cálculos renales

mayo 26, 2010

Los cálculos son la enfermedad de riñón más frecuente. Muchos adultos  padecen esta insuficiencia renal y ni siquiera lo saben. Conozca cómo es esta enfermedad, cuáles son los tratamientos existentes y las soluciones posibles.

Situados en la cavidad retroperitoneal, los riñones tienen la misión de regular la composición y el volumen de los líquidos orgánicos mediante la formación de la orina. En estos órganos la aparición de cálculos es una enfermedad que se manifiesta con frecuencia. Brindarle poca atención o considerarla de escasa  urgencia es común entre quienes presentan un cuadro de litiasis. Sin embargo, debe atenderse y tomarse las precauciones para evitar la manifestación repetida  de cálculos en el organismo.

¿Qué son los cálculos renales?

Los cálculos renales son estructuras minerales (piedras o litos), agregaciones  de un importante número de unidades cristalinas presentes en la orina. En la orina existen sustancias como calcio, fosfatos y ácido úrico. El calcio y el fósforo son susceptibles a solidificarse  en algunas circunstancias. Esto se produce cuando aumentan su concentración, cuando desciende el componente líquido o cuando existe un marcado déficit de los componentes urinarios, que impiden que los litos se cristalicen como el calcio o el fósforo.

¿Cuántos  tipos  de cálculos  existen?

Es importante conocer que no todos los cálculos renales son iguales; depende de la ubicación, del tamaño, de la forma y de su constitución (ácido úrico, estruvita y cistina). Existen siete tipos definidos  de cálculos: los de oxalato cálcico, que son los  más comunes, los de fosfato cálcico, los de ácido úrico o sus sales, los de origen infeccioso, los de cistina y los secundarios a ciertos medicamentos. Entre los tipos más frecuentes se encuentran:

  • Cálculos de oxalato cálcico: son producto de la orina demasiado ácida (provocada por la escasa ingesta  de líquido) o demasiado alcalina (provocada por el exceso de  productos  lácteos).
  • Cálculos  de ácido úrico: son otro tipo de cálculos, de aparición común. El ácido úrico es uno de los principales componentes  de la orina  y es el producto  final  del metabolismo proteico. Por lo tanto, un consumo excesivo de alimentos con gran carga de proteínas induce  a su formación.
  • Cálculos de fosfato: esta variedad de cálculos puede ser única o puede estar combinada con otras sales (fosfato cálcico o fosfato  amónico magnésico).Son los llamados  cálculos coraliformes y su tratamiento en la mayoría  de los casos requiere intervención quirúrgica. Si en repetidas ocasiones se presentan cuadros de infección urinaria, deberá descartarse  la existencia de cálculos de fosfato.

Tratamientos

Los tratamientos dependen  de la ubicación y del tamaño de la litiasis. Es importante destacar que sólo los cálculos de ácido úrico pueden ser tratados con medicación específica: se controlan con Allopurinol y Citrato de Potasio, drogas destinadas a disminuir el ácido úrico en sangre y alcalinizar la orina para que éstos se disgreguen.                                                                              

Los tratamientos utilizados varían de acuerdo con el tipo de cálculo, su tamaño y su ubicación:

  • Los cálculos mayores, de 20 mm., se tratan con Litotricia Percutánea, un procedimiento que consiste en colocar a través de una punción un elemento óptico que ingresa al riñón y fragmenta el cálculo en porciones pequeñas que son retiradas del riñón con pinzas especiales. Los restos que, eventualmente, pueden quedar, se tratan con Litotricia Extracorpórea por ondas de choque “ESWL” (ondas especiales que, al impactar sobre el cálculo, lo fragmenta en porciones más pequeñas para ser eliminados por orina).
  • Los cálculos menores, de 20 mm. y ubicados en el riñón, son tratados con ESWL.
  • Los cálculos coraliformes (son los que ocupan la vía excretora), muchas veces requieren cirugía tradicional a cielo abierto.
  • Los cálculos ubicados en el uréter generalmente requieren la colocación de un catéter previo para desobstruir la vía urinaria y planear el tratamiento posterior. Si con la colocación del catéter el cálculo asciende al riñón, el tratamiento se realiza con ESWL.
  • Los cálculos que se encuentran en el tercio medio y en el tercio superior del uréter requieren tratamiento laparoscópico o ureteroscopia (introducción por la vía urinaria de un elemento óptico, y una posterior extracción del cálculo con una pinza).
  • Para  los cálculos  que se encuentran en el tercio inferior del riñón se utiliza la ureteroscopía.

CIFRAS DE REFERENCIA

3 litros de líquido por día deben ingerirse, especialmente durante el verano, para evitar la formación de cálculos.

40 años es la edad en que se forman los cálculos frecuentemente. Los índices revelan que afecta a tres hombres cada una mujer.  

Síntomas                                                                                                     
Los cálculos renales, cuando generan cólicos nefríticos, dan lugar a:

  • Dolor muy intenso y de carácter intermitente que aparece, generalmente, en el flanco del lado afectado.
  • El dolor puede expandirse hacia la espalda y sobre todo hacia la ingle.
  • A veces se acompaña de náuseas.

Otras manifestaciones del cálculo renal, en ausencia de cólico nefrítico, pueden ser:

  • Expulsión de arenillas en la orina                                        
  • Infecciones urinarias persistentes o repetidas
  • Sangre en la orina o hematuria

¿Por qué se producen?

  • Alteraciones genéticas. Existen formaciones de cálculos por alteraciones genéticas de metabolización de ciertos aminoácidos, como por ejemplo la cistina, que provoca  una eliminación de esta sustancia en la orina y la consecuente cristalización y formación del cálculo.
  • Infecciones urinarias provocadas por gérmenes que rodean la urea son la causa de cálculos como los de estruvita o fosfato de amonio y magnesio.
  • Algunas drogas que tratan  el HIV provocan litiasis urinaria.

Posibles consecuencias

No tratar la existencia de cálculos renales puede acarrear distintos problemas: 

  • Insuficiencia renal a largo plazo
  • Infecciones urinarias recurrentes
  • Hematurias
  • Dolor crónico en la zona lumbar
  • Cólicos renale

De acuerdo al  Dr. Javier Rodríguez Francos, urólogo

“No es posible prevenir la formación de cálculos renales; en la  mayoría de  los casos el factor genético es el desencadenante”

P.- ¿Existen  medicamentos genéricos que pueden producir cálculos?                                                                                                              

R.- Las drogas como el Alendronato y el Calcio, que se usan para el tratamiento de la osteoporosis, podrían contribuir a la formación de cálculos en pacientes con predisposición a ellos. Sin embargo, esto aún no está comprobado científicamente.                                                                                            

P.- ¿Qué personas son más propensas a tener cálculos?

R.- Es más frecuente en hombres a partir de 40 años. Los índices revelan que existen tres hombres cada una mujer con esta insuficiencia. 

P.- ¿Cuál es la dieta adecuada  para prevenir la formación de cálculos?        

R.- Para evitar la formación de cálculos cálcicos es recomendable una dieta adecuada que elimine los elementos ricos en calcio. Para prevenir la formación de  cálculos de ácido úrico es recomendable mantener una dieta pobre en legumbres, arenque, embutidos, etc. Es preciso acompañar esta rutina alimenticia de una ingesta líquida diaria de tres litros. 

P.- ¿Qué tipo de líquido es conveniente ingerir?    

R.- Cualquier tipo de líquido es fundamental para la prevención y eliminación de cálculos.

P.- ¿Es posible  prevenir la aparición de cálculos mediante la ingesta  de un suplemento de vitaminas o minerales?                                        

R.- Actualmente no existen tratamientos con suplementos vitamínicos que ayuden a prevenir esta patología. No es posible prevenir la formación de cálculos renales; en la mayoría de los  pacientes tratados el desencadenante es el factor genético.   

Alimentos que previenen

Las personas susceptibles o con tendencia a la formación de cálculos renales deberían prevenirlos a través de su alimentación. 

Aumentar el consumo de:

  • Líquidos, hasta llegar a los 3 litros diarios.

Reducir el consumo de:

  • Proteínas animales
  • Sodio (sal)
  • Gaseosas con fosfato
  • Alimentos con alto contenido de oxalato: nueces, té, chocolate, remolacha, ruibarbo, espinacas, fresas y salvado de trigo.

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