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Comida congelada: Cómo usar bien el freezer para evitar contaminaciones

abril 10, 2016

Muchas veces nos asaltan dudas sobre congelar o no un alimento, sobre su fecha de vencimiento o si presenta buen estado. La Lic. Luciana Schiappacasse, nutricionista, nos enseña a hacer un buen uso del freezer para lograr una alimentación segura para toda la familia.

En la actualidad el freezer se ha convertido en un aliado de la cocina y la comida congelada también. Nos permite agilizar tiempos, facilitar el preparado de nuestros platos, organizar la semana, abastecer nuestra cocina con diferentes alimentos, mantener una buena relación calidad-precio y en mu­chos casos continuar con una ali­mentación moderada, evitando los llamados a la rotisería o caer en las comidas rápidas. Pero….

¿Es realmente bueno congelar la comida?

Sí, es buena la comida congelada pero siempre que tengamos pre­caución respecto a su conserva­ción, selección y continuidad en la cadena de frío.

Los productos congelados y los frescos no son rivales, por el contrario, son un gran comple­mento, dado que en la mayoría de los casos aquellos productos, especialmente los naturales como pueden ser los vegetales, conservan muy bien sus nutrien­tes ya que desde el momento de recolección (extracción de la cosecha) hasta su congelamiento pasa un corto periodo lo que evita una pérdida significativa de nutrientes. Inclusive el sabor se mantiene muy bien y sus colores son de gran atractivo al momen­to de consumirlo.

En el caso de los productos que sí necesariamente tienen una producción o una pre-cocción como suele ser el caso de pizzas, hamburguesas tanto de carnes como de vegetales, productos rebosados o rellenos, sí debemos poner mayor atención respecto a su cuidado y conservación porque pueden estar en mal estado y ser perjudiciales para la salud al mo­mento de consumirlos.

Recomendaciones para una conservación adecuada

• Revisar con detenimiento los paquetes de comida conge­lada antes de comprarlos: Si el paquete está dañado, con rasgaduras o agujeros, no es acon­sejable comprarlo. Si el paquete es de cartón o papel y se encuentra mojado como si hubiera sido descongelado y vuelto a congelar, tampoco es seguro comprarlo. Ver que las bolsas plásticas no tengan agujeros, si puede ver el artículo a través del paquete y está cubierto de hielo no lo lleve, esto significa que se encuentra quemado por el frío.

• Controlar la fecha de venci­miento en el paquete: No compre ni consuma comida congelada cuya fecha de vencimiento haya expirado, o esté próxima a vencer y sepa que no la consumirá con inmediatez. La comida congelada tiene una cierta vida útil, y es muy importante respetarla.

• Deje los productos de congelador para el final de la compra, justo antes de ir a la caja para pagar. Esto le asegurará que se mantengan conge­lados por más tiempo. Si los productos comienzan a descongelarse, deberán ser consumidos rápidamente o desechados. No los congele nuevamente.

• Actualmente, hay muchos pro­ductos congelados que en su em­paque indican cuanto tiempo de conservación fuera del congelador tienen hasta comenzar su proceso de descongelamiento. Resulta ser un muy buen dato para tener en cuenta y saber si al llegar a casa podemos llevar dicho producto al freezer sin problema alguno.

¿Qué hacemos con la comida casera?

En este caso, el tema va a un poco más allá. Al elaborar nosotros mismos nuestra comida para luego conser­varla en el congelador, sabemos que la preparación es ciento por ciento casera, sin agregados, ni conservantes ni aditivos que es lo que muchas veces nos despierta temor al comprar comida ya hecha. Es muy común prepararnos tartas, empanadas, hervir vegetales, pero aunque cueste creerlo el modo casero muchas veces puede generar más pérdida de nutrientes.

Esto sucede porque una elaboración casera es total, completa. No hacemos una pre-cocción de una tarta, sino que siempre esperamos a que esté a punto como si fuéramos a comerla en el mo­mento. En este caso no hay que alar­marse y pensar que estamos haciendo las cosas mal. Lo que se produce es una pérdida porcentual de sus nutrientes, pero lo ganamos en la tranquilidad de su elaboración y cuidado.

En el caso de las carnes (tanto vacuna, bovina, ave y pescado), prácticamente no se pierden vitaminas ni minerales debido a que la congelación no afecta ni a las proteínas, ni a las vita­minas A y D, tampoco a los minerales que contienen. Los cortes de carnes siempre conviene congelarlos en trozos y en estado crudo.

El congelamiento puede dañar a algunos alimentos debido a que la formación de cristales de hielo rompe las membranas celulares. Este hecho no tiene efectos negativos en términos de se­guridad (de hecho, también mueren células bacterianas), sin embargo, el alimento queda menos crujiente o fir­me. Entre los alimentos que no resisten a la congelación se encuentran las verduras crudas como la lechuga, pepino, tomate, berro, la mayonesa, papas, claras cocidas, gelatinas, champi­ñones y frutas.

Bolsa o recipiente: ¿cuál elegir?

• Si uno tiene la precaución de que tanto los recipientes de plástico no se encuentren dañados y sus tapas sean herméticas, o que las bolsas (tanto las herméticas como las convencionales) también estén en buen estado, sin agujeros, manchas y al mo­mento de cerrar el empaque para congelar su abertura se encuentre bien cerrada, lo que impida el ingreso o la formación de hielo en su interior, se puede optar tran­quilamente por cualquiera de las dos opciones.

• También podemos utilizar papel de aluminio o las ho­jas de plástico separadoras.

• Con respecto al vidrio, hay que tener mucho cuida­do, e inclusive no es tan recomendable freezar en él, dado que las temperaturas extremas pueden causar su ruptura, echando a perder el alimento por completo además de crear un caos en el congelador. Otro gran problema que puede pro­vocar la rotura del vidrio en el congelador es la expan­sión de la comida durante el congelamiento, por lo que si no hay espacio suficiente en el recipiente, la presión romperá dicho cristal. Los líquidos se expanden más rápido que los sólidos, por lo que nunca debe conge­lar bebidas en envases de vidrio.

• Si llega a observar hielo dentro del empaque, tocando o cubriendo el alimento es porque seguramente se rompió la cadena de frío y el líquido celular se transformó en hielo. Esto generalmente sucede porque no se quitó el aire adecuadamente o porque el material con que se envol­vió no fue lo suficientemente impermeable para impedir su deshielo.

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