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Comino, un tónico digestivo

octubre 6, 2016

Egipcios y romanos lo utilizaban como alimento y medicamento. Esta especia es muy recomendada para mejorar la digestión, abrir el apetito, eliminar gases e incrementar la secreción de la leche materna.

La planta de comino es originaria de Asia Menor; su parte utilizable es el fruto o semilla, entera o molida. Esta especia pertenece a la familia de las Umbelíferas y su nombre científico es Cuminum cyminum, aunque también recibe el nombre de “Falso Anís”.

Las semillas de comino presentan un aspecto similar al del grano de arroz, aunque son más pequeñas, delgadas y de color café.

Según historiadores, es una de las especias más antiguas, ya que existen referencias de que tanto los egipcios como los antiguos romanos la utilizaban con fines comestibles y medicinales. Éstos últimos la usaban en reemplazo de la pimienta negra y preparaban una pasta de comino para untar el pan. Por otra parte, los celtas, antes de Cristo, enriquecían el sabor del pescado cocinándolo con una pizca de este condimento.

Desde el punto de vista medicinal, el comino es un verdadero tónico estomacal: mejora la digestión lenta y abre el apetito; además, es carminativo (elimina gases) y antiespasmódico.

DE QUÉ  SE COMPONE

Sus bondades terapéuticas se deben principalmente a la presencia (entre 25 y 35 por ciento) de un aceite esencial llamado “aldehído cumínico” o “cuminal”. Por otra parte, se destaca por su riqueza en flavonoides, aceite etéreo (10 por ciento), glucósidos y terpenos. Puede decirse que las propiedades medicinales del comino son similares a las de otros frutos que también pertenecen a la familia de las Umbelíferas como, por ejemplo, el cilantro, el anís y la alcaravea. No obstante, esta especia se diferencia por su particular sabor.

Gracias a esta composición, el comino posee propiedades medicinales: digestiva, astringente (que produce sequedad y constricción), galactogoga (aumenta la secreción de la leche materna), emenagoga (regula el ciclo menstrual), hemostática, carminativa y aperitiva.

SUS BENEFICIOS

No hay dudas de que los granos de esta especia son un verdadero tónico estomacal, ya que pueden servirnos de ayuda para distintas afecciones digestivas como, por ejemplo, diarreas, espasmos gastrointestinales, falta de apetito y digestión lenta. También, actúan como refuerzo durante la lactancia y alivian los dolores menstruales. Algunos de sus beneficios generales son:

  • Detiene el sangrado de la nariz y ayuda a cicatrizar las heridas.
  • Preparado en infusión, es beneficioso para mejorar la digestión y eliminar los gases acumulados en el estómago.
  • Ayuda a aumentar la secreción de la leche materna.
  • En forma de tintura, el comino resulta útil para tratar trastornos respiratorios y afecciones de la piel.

EN LA COCINA

Es el rey de las especias del norte de África, lo usan para condimentar cous cous y tallarines. Su sabor es bastante fuerte y un tanto amargo. En distintos países del mundo, como India, México y Arabia, es utilizado en abundancia para enriquecer un sinfín de comidas dulces y saladas tales como: sopa, arroz, legumbres, coles y preparaciones de repostería. En Holanda, se usa para perfumar algunos quesos. Esta especia es uno de los ingredientes que se emplean para elaborar el curry indio.

Instrucciones de uso

Combinación

El comino se puede combinar en infusiones con plantas que compartan sus mismas propiedades terapéuticas tales como: cola de caballo, llantén y encino, que son astringentes; hinojo, cilantro y alhucema, que son galactogogas; anís, manzanilla, hierbabuena y pericón, las cuales, al igual que esta especia, son digestivas.

Uso moderado

Debido a su intenso sabor, es recomendable usarlo con moderación, ya que su exceso puede arruinar una receta.

Precaución

Aunque todavía no está científicamente comprobado, sería posible que las semillas de comino puedan inducir a la contracción de la matriz, por lo que no sería recomendable consumirlas durante el embarazo. No obstante, ante cualquier duda, consulte con su médico.

Lactancia

Preparar una infusión: hervir entre 10 y 20 gramos de semilla de comino recién molidas en un litro de agua.

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