Salud » Psicología » Cómo neutralizar el miedo a hablar en público

Cómo neutralizar el miedo a hablar en público

julio 1, 2016

El famoso “miedo escénico” no es sólo patrimonio de quienes suben a un escenario, hay muchas circunstancias en la que nos vemos enfrentados a hablar frente a algún tipo de auditorio. De repente temblamos, nos ponemos colorados y hasta tartamudeamos.

Es más común de lo que pensamos, lo sufre al menos un 25 % de la población, así que si Ud. es profesor, alumno, o tiene  que presentar un proyecto laboral en público, etc. puede que viva los molestos síntomas de tener que hablar en público.

Salvo en casos puntuales, no constituye un trastorno psicológico, sino un obstáculo de comunicación que hay que aprender a manejar.

Es un temor que presenta síntomas físicos como:

• Palpitaciones.

• Temblores.

• Transpiración excesiva en manos, frente y axilas.

• Malestar gastrointestinal.

• Tensión muscular.

• Enrojecimiento de la piel.

Estos signos típicos aparecen antes y al inicio de la charla, pero si este miedo a hablar en público no constituye una patología, las molestias deberían desaparecer en el transcurso de la exposición.

Causas principales

• Tendencia genética.

• Alta sensibilidad a la ansiedad.

• Educación familiar estricta que limita la capacidad de expresión.

• Haber vivido situaciones insatisfactorias que incluyeron la tarea de hablar frente a otros.

¿Cómo utilizar el miedo a nuestro favor?

• El temor a enfrentarse a un auditorio es causa suficiente de mala comunicación, aún cuando las condiciones de escucha del público o la preparación de la persona que hablará sean las adecuadas.

• Pero este problema -si no es patológico- puede ser capitalizado para una mejor exposición: una cierta ansiedad e inquietud imprime mayor pasión y energía al discurso, y hace que el expositor parezca más interesado por el tema a tratar.

4 condiciones imprescindibles de un buen expositor:

• Relajación: antes de salir a hablar, cierre los ojos y piense en un lugar o recuerdo agradable, o escuche música.

• Respiración: antes de la exposición, respire profundamente varias veces y, mientras habla, gradúe los silencios en el momento justo para tomar aire y retomar el discurso con más fuerza.

• Concentración, para evitar dispersarse en el transcurso del monólogo y estar atento a las reacciones del público.

• Control corporal: el lenguaje no verbal es determinante para captar el interés del auditorio y, también, para que los espectadores no retengan una imagen negativa de usted; mover los pies, jugar con las manos o leer continuamente el discurso pueden ser entendidos como falta de confianza o incompetencia en el tema.

Cómo superar este problema y comunicarse mejor

• Investigue muy bien el tema a tratar en la exposición.

• Prepare un discurso ordenado, con introducción, desarrollo y conclusión.

• Conozca a su público: sobre todo, sepa cuánto conoce del tema a tratar. Mire a sus espectadores a los ojos antes de hablar y durante la ponencia.

• Emplee un lenguaje claro y comprensible, pero sin ser muy informal.

• Sea conciso: controle el tiempo de exposición y acorte el discurso si percibe aburrimiento en el auditorio.

• Hable despacio pero con entusiasmo, vocalizando bien cada palabra..

• Apréndase el discurso: la ponencia escrita es sólo una “ayuda-memoria”.

• Evite las muletillas.

• Sólo si le sale bien, use el humor: relaja el clima y aumenta el interés del público, pero no sea exagerado, grosero ni se esfuerce por ser gracioso.

• Sonría cada tanto, y mantenga una postura corporal relajada y confiada.

Comments are closed.