Hogar » Cómo tener un hogar limpio y sano (aunque viva con mascotas)

Cómo tener un hogar limpio y sano (aunque viva con mascotas)

junio 6, 2016

Para evitar enfermedades relacionadas con nuestras mascotas es necesario tomar ciertos recaudos y cuidados especiales en la limpieza y desinfección del hogar. Tome nota.

Unas décadas atrás resultaba muy común que en toda casa hubiera un perro. Sin embargo, las características de la relación y tenencia eran muy distintas de las actuales. Como la mayoría de las casas eran bajas, con jardín, patio, “fondo” o terraza, a nadie, en aquel entonces, se le hubiera ocurrido contratar a un “paseador” para sacar el animal a la calle. Mucho menos ir a una veterinaria para comprarle accesorios. Definitivamente, existía otro tipo de vínculo con el animal de la casa, bastante más impersonal y menos influido por los comerciales de la televisión.

Una diferencia aparecida en los últimos años, por ejemplo, es la tendencia incrementada a optar por felinos como animales de compañía. Otra particularidad del vínculo persona-mascota que se observa en los tiempos que corren es la elección de otras especies animales más allá de perros y gatos: Entre las especies seleccionadas se encuentran las iguanas, las tortugas, los monos y los camaleones, animales todos a los que se aleja del contexto natural y que forman parte de lo que se denomina “fauna protegida” (y, por tanto, no deben ser mantenidos en cautiverio).

Los riesgos de vivir todos en la misma casa

Las diversas situaciones que pueden surgir a partir de la convivencia con animales de compañía no siempre se plantea en términos muy saludables y, a veces, constituyen un verdadero problema a la salud. Es así como en la actualidad se presentan distintas problemáticas tales como:

–          La transmisión de enfermedades comunes entre animales y personas (técnicamente conocida como zoonosis).

–          La presencia de pulgas, insectos pequeños que infectan a las mascotas y algunas veces se alimentan de las personas (“picándolas”). En general prefieren la sangre de los gatos pero también se alimentan de la de los perros.

–          El desarrollo de alergias y afecciones del sistema respiratorio debido a los pelos o plumas y caspa de los animales.

Consecuencias del estilo de vida moderno

En los últimos años han aumentado las enfermedades respiratorias de origen alérgico; entre cuyas causas se destaca la exposición a alérgenos intradomiciliarios, como por ejemplo el polvo doméstico y productos orgánicos de origen animal. También influye la presencia de toxinas bacterianas que pueden incrementarse por tener mascotas en el hogar.

Las afecciones alérgicas más frecuentes que afligen al tracto respiratorio son la rinitis y el asma bronquial. La vida moderna con su confort creciente indudablemente ha influido en el incremento de estas patologías. La población en general y los niños en particular, tienden a permanecer cada vez más en el interior de las viviendas, incrementando así la exposición a los alérgenos, nombre con el que se agrupa a las sustancias extrañas al organismo que son capaces de inducir una reacción inmunológica. Si bien algunos alergenos de interiores resultan intuitivamente dañinos, como los ácaros y el humo de tabaco, otros no tan evidentes son los vinculados con las mascotas. La presencia de animales domésticos nos expone a sus detritos (restos orgánicos), caspa y faneras (término técnico para plumas y pelos). El contacto continuo con estos alergenos constituye un factor de riesgo y causa de síntomas respiratorios persistentes con inflamación y desarrollo de hiper-reactividad de las vías aéreas.

¿Qué nos da alergia de los animales?

Los epitelios y la caspa de los animales pueden producir reacciones alérgicas y afecciones respiratorias, por tanto debe tenerse en cuenta la contaminación del polvo ambiental con alérgenos provenientes de las mascotas en nuestro hogar.

Gato: El principal alérgeno de la piel de gato –técnicamente Fel d1– se encuentra en cantidades significativas en la saliva seca y las glándulas salivales y sebáceas. El auto-aseo del animal lleva la saliva al epitelio y permite la liberación de este alérgeno al ambiente.

Perro: El principal alérgeno del perro se conoce como Can f1. Las fuentes de este alérgeno son la caspa, los pelos y la saliva.

Consejos para la sanidad ambiental

  1. Limpie bien su casa y manténgala ventilada. Una buena ventilación permite la renovación del aire y reduce su exposición a los alérgenos de las mascotas. Para ello abra simultáneamente dos ventanas.
  2. Intensifique la limpieza con la aspiradora.
  3. Use el aire acondicionado. El empleo de aire acondicionado reduce notablemente la presencia de las toxinas bacterianas asociadas a la compañía de mascotas.
  4. Tenga un espatifilio. El espatifilium, planta de hojas verdes y largas, cuya flor es similar a una cala, resulta una excelente depuradora natural de los ambientes interiores.
  5. Lávese las manos antes de cocinar. Las mascotas albergan microorganismos patógenos que pueden pasar de sus manos a la comida. También insístale a sus hijos que se laven las manos antes de comer.
  6. . Además de la limpieza, utilice desinfectante de ambientes en aerosol. Este actúa como un potente germicida de amplio espectro que ayuda a combatir la propagación de microorganismos.  Elimina por contacto los olores desagradables, favoreciendo notablemente la limíeza del hogar. Con sólo rociar el ambiente/superficie se obtienen las condiciones de higiene óptimas.
Cómo convivir con su perro (si usted es alérgico)

–          Lave al perro al menos una vez por semana. Si puede, haga lo mismo con el gato.

–          Mantega limpia su “cucha” o canasta.

–          Si tiene jardín, tratar de que la mascota esté fuera.

–          Si es un departamento, acostumbre al perro o gato a respetar los lugares donde los animales pueden estar (sobre todo prohiba la entrada en los dormitorios).

–          Si sospecha de la presencia de pulgas inicie el tratamiento de forma rápida, antes que el problema sea más importante. Éste incluye la limpieza y ventilación de la casa así como la aplicación de insecticidas al animal infectado.

CÓMO REDUCIR LA EXPOSICIÓN A LOS ALÉRGENOS.

–          Los animales deben estar fuera de la casa. Es esencial para evitar problemas de salud, sobre todo alergias. Mantenga al perro, el gato o la mascota elegida en el jardín o patio.

–          En los casos que esto no fuera posible el consejo es desprenderse del animal porque resulta poco sano para la familia que el animal esté encerrado en un departamento o casa sin espacio externo para ubicarlo. Si un miembro de la familia es alérgico esta recomendación es casi un imperativo.

–          Una alternativa válida para niños con problemas respiratorios es elegir una tortuga como mascota ya que produce muchas menos reacciones alérgicas.

–          Pudiendo tener la mascota en un lugar exterior, un hábito que no debe dejar de lado es la limpieza del animal. Debería incluir en la lista de quehaceres domésticos lavar a su perro o gato (aunque los felinos suelen hacerlo ellos mismos), como mínimo, una vez por semana, que es la frecuencia con que se descaman.

–          Finalmente, si tiene un animal la limpieza profunda del hogar debe efectuarse con mayor regularidad. Es importante tener en cuenta que los detritos y pelos (frecuentemente contaminados con orina y saliva) persisten durante varios meses, es decir que aún ya habiéndose desprendido de la mascota también tiene que aspirar y ventilar su casa para evitar los problemas de salud que estos resabios pudieran originar.

LA IMPORTANCIA DE LA DESINFECCION

El uso de lavandina es fundamental para reducir el riesgo de contraer enfermedades ya que elimina los gérmenes prácticamente en un ciento por ciento. Por eso, es muy importante una rutina de desinfección de todo lo relacionado con nuestra mascota. Veamos:

  • OBJETOS DE LA MASCOTA:  lavarlos con agua y jabón, frotarlos bien y enjuagar con agua fría. Pasar un paño embebido en media taza de lavandina diluida en un litro de agua. Dejar actuar 5 minutos, enjuagar y luego secar.
  • JUGUETES: Lavarlos con agua y jabón y enjuagarlos con agua fría. Pasar un paño embebido en media taza de lavandina diluida en un litro de agua. Dejar actuar 2 minutos, enjuagar y luego secar.
  • PISOS Y SUPERFICIES: desinfecte pasando un paño embebido en una solución preparada con una tapa y media de lavandina por litro de agua.

 

Comments are closed.