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Cómo tener una casa libre de ruidos

septiembre 16, 2015

Los efectos del ruido se acumulan en las personas a lo largo del tiempo. No dan síntomas de sus daños hasta que empezamos a darnos cuenta de no opimos igual que antes. Para que esto no suceda, investigamos todo lo que se puede para amortigüar este molesto efecto y disfrutar del silencio.

Sufrir ruidos molestos en casa de manera constante y permanente es una molestia a la que se enfrenta a diario casi un tercio de la población, y no es un problema menor. Cuando la gente vuelve a su hogar después de trabajar o haber pasado el día en clase, tras el bullicio del tráfico, el murmullo de la oficina o los gritos que se escuchan en el comedor, lo que desea es poder disfrutar de un poco de silencio, aislarse del exterior y elegir lo que cada uno quiere oír: música, televisión, conversación. En definitiva, cuando se cierra la puerta de casa la pretensión es que el ruido se quede fuera. Sin embargo, en numerosas ocasiones esto se convierte en un deseo inalcanzable y lo que realmente se escucha es, de nuevo, el tránsito de coches, motos y camiones, el ruido de una obra o a niños jugando en un parque. En el peor de los casos, la vivienda puede estar cerca de un aeropuerto, en una zona de ocio o junto a una autopista, con lo cual el estruendo llega a ser insoportable.

Pero los ruidos no vienen sólo de la calle. El edificio también proporciona su dosis de malestar auditivo: el subir y bajar del ascensor, la caldera o las tuberías de agua son otros elementos generadores de molestos sonidos. A esto se suman las conversaciones de los vecinos, a veces subidas de tono, la música o el televisor demasiado alto, el taconeo, las puertas que se abren y se cierran o los electrodomésticos poco silenciosos como lavadoras o lavavajillas. Todo esto influye de manera muy negativa en la vida cotidiana de niños y adultos. El ruido es fuente de molestias y enfermedades como dolores de cabeza, malestar, insomnio, irritabilidad, desconcentración. y pone trabas a la recuperación de las personas convalecientes. El rendimiento de los estudiantes y los trabajadores baja como consecuencia de la exposición continua al ruido. El descanso de miles de ciudadanos, en definitiva, se ve interrumpido de manera constante y continua día tras día.

RUIDO: EFECTOS EN LA SALUD

La exposición constante a ruidos molestos produce varios efectos negativos sobre la salud. Los grupos más afectados son los niños, los ancianos, los enfermos y las personas con dificultades de visión o auditivas. Entre los efectos producidos se destacan:

-Malestar: este es el efecto más común del ruido sobre las personas y la causa inmediata de la mayoría de las quejas. Las personas afectadas se tornan intranquilas, inquietas, depresivas, desamparadas y ansiosas. El nivel de malestar varía en función de la intensidad del ruido y de factores asociados a él. Si el ruido es intermitente influyen también la intensidad máxima de cada episodio y el número de estos.

-Pérdida de atención, concentración y rendimiento: Es evidente que cuando la realización de una tarea necesita la utilización de señales acústicas, el ruido de fondo puede enmascarar estas señales o interferir con su percepción. Por otra parte, un ruido repentino producirá distracciones que reducirán el rendimiento y afectan el nivel de concentración. En ambos casos se afectará la realización de la tarea, apareciendo errores y disminuyendo la calidad y cantidad del producto de la misma.

– En los niños, problemas para aprender a leer. En ciertos casos las consecuencias serán duraderas, por ejemplo, los niños sometidos a altos niveles de ruido durante su edad escolar no sólo aprenden a leer con mayor dificultad sino que también tienden a alcanzar grados inferiores de dominio de la lectura.

-Trastornos del sueño: El ruido influye negativamente sobre el sueño de tres formas diferentes: genera la imposibilidad de dormir, causa interrupciones en el sueño (que si se repiten llevan al insomnio) y disminuye la calidad del mismo, volviéndolo menos tranquilo y acortando sus fases más profundas. Como consecuencia de todo ello, la persona no habrá descansado bien y será incapaz de realizar adecuadamente al día siguiente sus tareas cotidianas. Si la situación se prolonga, el equilibrio físico y psicológico se ven seriamente afectados.

-Daños al oído: Se trata de un efecto físico que depende únicamente del sonido. En la sordera transitoria todavía no hay una lesión. La recuperación es normalmente casi completa al cabo de dos horas y completa a las 16 horas de cesar el ruido, si se permanece en un estado de confort acústico. La sordera permanente está producida por exposiciones prolongadas a niveles superiores de 75 decibeles y por acumulación de fatiga auditiva sin tiempo suficiente de recuperación. En estos casos hay una lesión en el oído interno. Se produce inicialmente en frecuencias no conversacionales por lo que la persona no suele notarlo hasta que es demasiado tarde.

DISTINTAS PROCEDENCIAS

Hay que tener presente que en todas las casas hay ruidos.

  • Algunos proceden de la cubierta del edificio; el cuarto técnico del ascensor, las máquinas de aire acondicionado y los extractores de humos de los garajes.
  • Dentro del hogar los ruidos más frecuentes proceden de los aseos, los televisores y equipos de sonidos, y de las máquinas de aire acondicionado individuales.
  • Además, en los sótanos se suelen ubicar las salas de caldera, de agua y el garaje, cuyos ruidos afectan directamente a los vecinos de las plantas inferiores.
  • Y qué decir del exterior: el tráfico, bomberos, ambulancias, trenes o aviones son una muestra constante del ruido que soportamos.

CÓMO INSONORIZAR UNA CASA

  • Antes de insonorizar una vivienda o una habitación, hay que saber de dónde procede el ruido.
  • Para ello es necesario tener en cuenta que el ruido no puede eliminarse por completo, pero sí se pueden amortiguar las vibraciones que produce.
  • En la decisión de lo que va a hacer influyen factores como el presupuesto, el tiempo disponible, la posibilidad de hacer una reforma total o, por el contrario, la búsqueda de una solución temporal. Cada problemática es diferente, y como tal existen soluciones diversas.
  • Si se quiere insonorizar un cuarto con garantías es necesaria la realización de una obra, ya que es indispensable colocar material aislante de ruido entre la fuente del sonido y el propio cuarto.
  • En la actualidad hay multitud de materiales que sirven como aislantes del ruido, muchos de ellos térmicos. De todos modos, el mejor material para aislar es la masa: la materia interpuesta entre la vibración sonora o ruido y el oído. Así, parece evidente que una capa de cemento, plomo o ladrillo de un grosor de un centímetro aísla más que otros materiales como el vidrio.
  • Pero si se quiere simplificar la tarea y no hacer demasiada obra, se puede recurrir a otros materiales aislantes menos engorrosos como el corcho y aglomerados de madera y fibras minerales: fibra de vidrio o lana de roca, poliestireno expandido, vidrio celular, espuma de poliuretano o espumas fenólicas.

LAS MEJORES SOLUCIONES

  • La solución más práctica y acertada para combatir el ruido exterior es la colocación de ventanas insonorizadas. Las ventanas de doble acristalamiento o la doble ventana pueden ser un buen remedio a este problema.
  • Están formadas por dos vidrios separados, sellados en su perímetro, que delimitan una ‘cámara de aire estanca’; realiza una función aislante mientras que las dobles ventanas duplican los cierres acristalados para crear una cámara de aire entre ambos. Estas reducen las filtraciones de aire y el nivel de ruidos procedentes del exterior.
  • Si la ventana es de madera y no encaja perfectamente, se pueden disponer tiras de caucho para que ventana y marco estén más juntos e impidan el paso del aire, que es el vehículo del ruido.
  • Si se desea una solución temporal, o el presupuesto no es muy amplio, se deberá recurrir a métodos más caseros. El uso de persianas y cortinas gruesas, de terciopelo u otras telas pesadas, puede ayudar a amortiguar algo los sonidos.
  • En el caso de no poder costearse la obra, pueden utilizarse como medida temporal las hueveras pegadas en la pared, que luego se pueden recubrir con telas gruesas, alfombras o tapices. Forrar las paredes de telas gruesas, rellenando con algodón o gomaespuma, puede ser otra medida frente al ruido. El corcho es otro material económico que, pegado en paredes, puede hacer más llevadero el ruido.

TECHOS Y PISOS

  • El aislamiento del techo de una casa se realiza mediante la colocación de techo flotante con un soporte elástico, una cámara de aire con el material absorbente y el cartón yeso. Es importante dejar un espacio de aire entre forjado y techo continuo -cámara de aire-, de 10 a 30 centímetros. A mayor distancia mayor aislamiento. Sobre este techo continuo se descolgará el techo final y, por encima de éste, las instalaciones. Es importante que por encima del techo continuo no haya ninguna instalación ya que de lo contrario se minimizarán las ventajas de la obra realizada.
  • El procedimiento con los suelos es similar. Los suelos flotantes están formados por dos capas de madera de alta densidad con una “lámina elastomérica intermedia”. Si la primera solución planteada es demasiado costosa, se puede lograr una estancia más silenciosa de la mano de las alfombras, que reducirán las vibraciones.

LA OPINIÓN DEL ESPECIALISTA

Luis Maria Albornoz, vicepresidente de la Sociedad Central de Arquitectos

-¿Qué elementos hay que tener en cuenta para aislar un hogar de los ruidos?

Si bien es posible reacondicionar acústicamente una vivienda, el ideal es que al comprar un inmueble no haya que realizar inversiones posteriores. Es muy importante que el comprador haga las consultas pertinentes para verificar si el factor acústico ha sido tomado en cuenta por las constructoras, y sea informado sobre el nivel de importancia que se le concedió al proyectar y construir la vivienda. Arreglar un inmueble ya habitado es complejo. Por lo general se hace necesario construir nuevas estructuras, independientes de las existentes, para alcanzar un nuevo estándar que resulte satisfactorio.

¿Nos puede dar algunos consejos?

Lo primero es escoger una ubicación silenciosa, evitar calles con mucho tránsito o de altas velocidades, así como fijarse bien si hay vecinos “ruidosos”, ya sean industrias, bares, discotecas, colegios, estadios, clubes, entre otras.

¿Y en cuanto a la construcción?

En cuanto a la construcción, es importante contar con ventanas con buenos vidrios y sellados, algo que va en beneficio tanto de la aislación térmica como acústica. Si vivimos en una casa es importante preguntar por el espesor del muro común. Si son departamentos, hay que evaluar el ruido de ascensores, descargas de basura, calderas, bombas de calefacción, extractores, filtros de piscina, entre otros.

-¿De que factores depende la elección del tipo de aislamiento?

Es conveniente que los muros posean una masa que impida el ingreso de ruidos exteriores. Esto se logra con paredes de ladrillo común, un doble muro con cámara de aire o muros de ladrillos huecos. Asimismo, las aberturas son un lugar por el que se produce el ingreso de ruidos ya que los vidrios poseen poca masa y no representan una barrera acústica. Por lo cual, si la vivienda está frente a una avenida con mucho tránsito y alto nivel de ruido, es conveniente que las aberturas sean de doble vidrio con cámara de aire. Por otro lado, hay materiales que poseen la doble característica de ser aislantes acústicos y térmicos, como lo es la lana de vidrio. La misma se comercializa en rollos y se puede colocar como aislación suplementaria adosada a una pared común y sobre ella un tabique de roca de yeso (Durlock).

-¿Qué novedades presenta el mercado para aislamiento de ruidos?

Las mejoras que se han producido en aislamiento acústico han sido tanto en muros como en aberturas. La aparición de los tabiques en seco, tanto de roca de yeso como de madera, con distintos elementos aislantes en su interior, como lana de vidrio o barreras de sonido de goma de distintos espesores, han contribuido a mejorar el aislamiento de los tabiques interiores. En relación a las aberturas, el mejoramiento de la burletería y la hermeticidad de las carpinterías, como así también la calidad de la perfilería de aluminio o PVC ha permitido una mayor estanqueidad acústica. También se pueden citar las carpinterías de doble vidrio con cámara de aire que aportan una mayor aislación del ruido exterior, aunque a veces resulte una solución costosa.

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