¿Cuál es la alimentación adecuada para mi hijo?

agosto 23, 2011
alimentacion adecuada

Niños golosos, la nutricionista María Florencia Spirito habló de los riesgos de sobrepeso y sus consecuencias. En este número nos explica los distintos grupos de alimentos en relación a los niños con sobrepeso y sus recomendaciones.

Las siguientes son pautas básicas de alimentación, aplicables a niños con un ligero sobrepeso, cuyos hábitos alimentarios son poco saludables y pudieran perjudicarlos en un futuro. El diagnóstico y tratamiento del sobrepeso u obesidad en el niño deben ser abordados en forma interdisciplinaria, donde el pediatra evaluará posibles causas de esta patología para descartar enfermedades de base como hipotiroidismo, etc. y el Licenciado en Nutrición realizará el asesoramiento nutricional correspondiente.

GRUPOS DE ALIMENTOS

Cereales y derivados:

Incluye al pan, galletitas, fideos, arroz, pastas, polenta, harina y todo lo que se prepare con ella. Este grupo es necesario porque aporta energía y algunos minerales (ahora que la harina de trigo está fortificada) sin embargo, como la energía que no se utiliza se almacena como grasa y esto se traduce en un aumento de peso, es importante la moderación en su ingesta.

Consejos:

-          Que el niño consuma pan o galletitas en desayuno y merienda, tratando de no incluirlos en almuerzo y cena.

-          Tener en cuenta que, en general, el pan tiene menor contenido graso que las galletitas.

-          En relación a las galletitas dulces, preferir las que son simples, por ejemplo vainillas o bay biscuit. Tratar de no ofrecerlas todos los días y,  poner en la mesa solo la cantidad pautada (con el nutricionista) que consumirá el niño.

-          En una de las comidas principales puede incluirse arroz o fideos o polenta o pastas o derivados de la harina, preferentemente acompañados con vegetales.

Frutas y verduras:

Generalmente son los alimentos más rechazados por los niños con sobrepeso, sin embargo son los que más necesitan pues aportan muy pocas calorías y producen saciedad. Además son la principal fuente de vitaminas y minerales, fundamentales en un niño en crecimiento.

Consejos:

  • Respecto a su inclusión, lo ideal es que sea en ambas comidas principales, variando los colores. Pero si la familia no está habituada a su ingesta, es importante comenzar de a poco, incluyendo las verduras como rellenos o en tortillas o budines o en sopas. etc.
    Respecto a este grupo de alimentos, es importante destacar que el niño no va a aceptar consumir verduras si se le ofrecen solo a él, mientras el resto de la familia come algo diferente. Es fundamental que el cambio de hábito sea familiar y que los padres enseñen con el ejemplo.

Lácteos:

Son indispensables en la etapa de crecimiento, por su aporte de calcio, que fortalece los huesos y proteínas de alta calidad para el desarrollo de la musculatura.
Dentro de este grupo se encuentran la leche, el yogur y postres de leche y el queso.

Consejos:

  • En relación a la leche, cualquier niño mayor de 2 años ya puede consumirla parcialmente descremada y ésta se recomienda especialmente en niños con sobrepeso, para tomarla sola, con infusiones o utilizarla en preparaciones.
  • Con respecto al consumo del yogur entero o descremado, su elección dependerá de la aceptación por parte del niño, siempre teniendo en cuenta que estos difieren en su aporte de azúcares y grasa.
  • El queso es un alimento graso de por si, y cuanto más duro es mayor es su contenido de grasa. Por lo que se recomiendan los quesos blancos bajos en grasa para consumo diario y los quesos blandos en cantidad moderada. Es preferible limitar la utilización de queso rallado y tipo gruyere, de máquina, etc. por ser estas las variedades más duras y, por lo tanto, más grasas.

Carnes:

Por ser la única fuente de hierro de alta biodisponibilidad  (indispensable para prevenir la anemia, entre otras funciones) se recomienda incluir todos los días algún tipo de carne, como carne vacuna, pollo o pescado.

Consejos:

  • Para disminuir su contenido graso se debe retirar toda la grasa visible de la carne y la piel del pollo antes de cocinarlos.
  • Si se consumen en forma de milanesa es indispensable que se cocinen al horno.
  • Respecto a las hamburguesas, no se recomiendan las industriales, es preferible que sean caseras, elaboradas con carne picada desgrasada.
  • Los fiambres y embutidos tienen un gran porcentaje de grasa por lo que se recomienda su consumo esporádico.

Aceites y grasas:

Es importante diferenciar al aceite vegetal del resto, pues este es una fuente importante de vitamina E y grasas que son necesarias para el buen funcionamiento del organismo, por lo que es necesario incluirlo en la alimentación diaria, en cantidad moderada y sin someterlo a cocción (no freirlo). Otro tipo de grasas como la manteca, margarina, mayonesa y crema, podrían incluirse en forma esporádica y en poca cantidad; al igual que los snacks salados tipo papas fritas, etc.

Consejos:

  • Respecto a los snacks debemos controlar la cantidad ingerida, por ejemplo, sirviéndole al niño una porción individual en un bol pequeño o platillo (o enseñándole a que lo haga por sí mismo, si es mayor).

Azucares:

Dentro de esta denominación se engloban una amplia variedad de productos:

-caramelos y chicles.

-golosinas tipo alfajor, chocolate, etc.

-gaseosas y jugos concentrados.

-amasados de pastelería.

-azúcar de mesa y mermelada.

Todos estos subgrupos sólo aportan energía concentrada, no son fuente de ningún otro nutriente; además son el alimento preferido de las bacterias que producen las caries.

Consejos

  • Si bien no hay que prohibirlos, es recomendable que se consuman esporádicamente y en una cantidad moderada. El mayor problema surge con las gaseosas y los caramelos que, además de proveer de calorías “vacías” (que no alimentan), es muy difícil controlar la cantidad en que son ingeridos.
  • En relación al azúcar, si su ingesta es moderada (por ejemplo, solo para endulzar infusiones, con no más de 3 cucharaditas tipo té) y dentro del contexto de una alimentación balanceada (como la propuesta en este artículo), no sería necesario su reemplazo por edulcorantes artificiales.