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Cuando el perro no para de ladrar

abril 14, 2015

Consejos para acostumbrarlo a separarse del dueño

“Ansiedad por separación”, ese es el nombre que los veterinarios dan a los ladridos constantes del perro desde que nos vamos de casa hasta que regresamos. Por suerte, tiene soluci´n, para alivio nuestro y de los vecinos.

Uno de los problemas más comunes de conducta que se presentan cuando nuestros perros quedan solos son los ladridos interminables hasta que volvemos. También suele ocurrir que orinen en todos lados, en particular sobre los objetos del dueño, destrocen muebles, plantas etc. Pero estos últimos comportamientos no traen aparejados la queja de vecinos como los ladridos y el llanto.

¿Por qué actúan así? Todo esto pasa porque el perro siente una angustia desmedida e irracional al estar separado de su dueño y esas conductas son la forma que tienen de exteriorizarla.

La intensidad de los síntomas depende del animal: unos toleran más la ausencia que otros.

¿Qué podemos hacer?

1-Modificación de conducta.

2-Medicación con ansiolíticos y antidepresivos, pero solo bajo prescripción de un médico veterinario.

Para modificar esta conducta podemos realizar lo siguiente:

  • Aumentar el juego y actividad física del animal así durante nuestra ausencia se ocupará de descansar o dormir.
  • Evitar cambios ambientales notables 45 minutos antes de salir (apagar la tele, hacer ruidos con la llave, cerrar puertas y ventanas, etc.).
  • Desensibilización a la ausencia: es una muy buena manera de resolver el inconveniente y no es traumática para el animal pero es gradual y nos ocupará un tiempo para llevarla a cabo:
  1. Realizamos todos los actos repetitivos que hacemos antes de salir, pero no salimos (tomamos las llaves, nos cambiamos, cerramos las ventanas, etc.) ya que estos son disparadores de ansiedad y estos comenzarán a perder sentido para la mascota.
  2. Después de unos días del paso “a”, le sumamos ir hasta la puerta, la abrimos pero no salimos. Estos dos primeros pasos repetirlos muchos días ya que tiene que haber un nuevo acostumbramiento en su psique.
  3. Esta vez, ya podemos comenzar a salir por minutos. Primero solo 5 minutos, volvemos, luego 10, y lentamente incrementamos el tiempo de ausencia. Es importante no saludarlo inmediatamente cuando estamos por salir o volvemos ya que esto dispara su ansiedad.
  4. Como lo que tratamos de hacer es un cambio de comportamiento, en caso de que los síntomas sean muy graves, debemos consultar a un veterinario para descartar causas orgánicas del comportamiento, en caso de no haberla, también un etólogo (especialista en conducta) nos puede ser de gran ayuda.

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