Cuidados cotidianos para la prevención de enfermedades

septiembre 10, 2011
sanas costumbres

Prevenir es mejor que curar” dice un viejo y conocido refrán. Por eso, la preservación de la salud y el cuidado del cuerpo (y también de nuestro espíritu) son de gran importancia. Como integrantes de la civilización occidental, China con sus aportes en medicina integral ha colaborado con nosotros para evitar la enfermedad y vivir en armonía con nuestro entorno.

Hace 2700 años, en China, el médico más famoso de período de Chunqiu visitó al emperador y le advirtió: “Emperador, usted tiene una enfermedad en su piel, si no la trata a tiempo, se agravará!” El emperador enojado dijo: “¡Qué insolente! No estoy enfermo.” Cinco días después, el médico volvió y le dijo: “Ahora, la enfermedad está en su sangre, ¡Trátese urgente!”

El emperador mantuvo su postura: “No te creo, me siento bien”. Una semana más tarde, el médico le reiteró: “Su enfermedad ha llegado al estómago, por favor déjeme tratarle…”  El emperador lo expulsó. Después de una semana, el emperador se enfermó y pidió al médico, pero él le dijo: “Lo siento, la enfermedad ha llegado a la médula, no puedo curarle”. A los pocos días el emperador murió.

La historia muestra cómo nuestro cuerpo habla de lo que sucede en su interior y nos da señales. La medicina oriental nos propone escuchar estos signos y evitar llegar al estado irreversible del emperador.

4 pasos para no enfermarse:

Para entender estos 4 pasos compararemos nuestro cuerpo con una casa.

  1. Limpiar: el primer paso para que el hogar sea habitable es la limpieza. Para vivir bien con nuestro cuerpo, lo primero que tenemos que hacer es desintoxicarlo. Es decir,  deshacernos de las toxinas del tracto digestivo, los vasos sanguíneos, los pulmones, la piel y otros, a fin de que todos los órganos puedan funcionar de manera óptima.
  2. Regular: una vez que nuestra casa está limpia, hay que ordenarla. Sobre la base de la limpieza corporal, podemos ir un paso adelante utilizando los elementos nutritivos que ayudan a regular las funciones de cada órgano dando vitalidad. Todo ello nos ayudará a obtener un estado saludable, retardar el envejecimiento y prevenir enfermedades.
  3. Suplementar: al terminar la limpieza y comenzar a observar en detalle, podemos encontrar algo que nos falta. Es el momento del abastecimiento. Con nuestro cuerpo sucede lo mismo, tenemos que incorporar nutrientes para que se mantenga, esto se hace mediante la provisión de los suplementos necesarios: calcio, zinc, hierro, vitaminas…
  4. Equilibrar: una vez que se llevaron a cabo los tres pasos, nuestra casa va a estar muy ordenada y cómoda. Igualmente estaremos nosotros cuando alcancemos el equilibrio que buscábamos al querer eliminar lo malo de nuestro cuerpo. Una vez sanos, podemos concentrarnos mejor en la prevención de enfermedades y en la mejora del sistema inmunológico de todo el cuerpo.

Costumbres que ayudan a nuestro cuerpo

Mente saludable: en China, hay una frase  que dice: “Use una sonrisa, y tendrá diez años menos”. Para no manifestar daños físicos o emocionales por la provocación de malos sentimientos, es importante  mantener a diario un humor positivo y optimista.

Suficiente descanso: para que nuestro cuerpo funcione en forma adecuada, es muy importante dormir bien, especialmente en la noche. De esta manera el cuerpo, tendrá un estado sano y joven.

Ejercicio adecuado: la vida es movimiento. Realizar los ejercicios adecuados a nuestras posibilidades y edad es la mejor garantía del acceso a la salud.

Nutrición equilibrada: debemos comer el mayor número posible de frutas y verduras con el fin de garantizar la demanda de los nutrientes que el cuerpo necesita.