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El dolor cervical

noviembre 5, 2015

La cervicalgia, o dolor cervical, ya no solo afecta mayoritariamente a las mujeres. La rutina y las obligaciones han llevado a este problema a ser parte de la vida de hombres y niños. Cómo prevenirlo

Desde su nacimiento, con el transcurrir de la edad, las personas van formando sus posturas corporales. Su rutina diaria, sus trabajos y las diferentes actividades que desarrollan van marcando, mayoritariamente, posturas viciosas que afectan indefectiblemente la columna cervical. El estrés, las posiciones para dormir, y el prologado uso de la computadora son algunas de las causas de la cervicalgia, una afección presente en todas las edades.

La columna vertebral

Esta estructura se encuentra dividida en tres: encontramos:

  • La parte lumbar con cinco vértebras,
  • La dorsal con doce y
  • La cervical con siete.

Esta última es la que sufre con mayor asiduidad debido a que se conecta directamente con la cabeza convirtiéndose en la parte más implicada en las actividades habituales. Al producirse el problema cervical, lo que realmente está ocurriendo es una alteración en la curvatura natural (lordosis) que poseen estas siete vertebras.

Así como el patrón histórico marca que las mujeres son las más propensas a sufrir de cervicalgia, actualmente el problema ha llegado a afectar a los niños, quienes asiduamente concurren a consultas médicas por estos dolores principalmente causados por actividades sedentarias como la computadora, los videojuegos y la televisión.

La cervicalgia suele exteriorizarse mediante dolores que pueden ser intensos pero de corta duración hasta dolencias que exceden el mes de duración, convirtiéndose en un problema cervical crónico. Ante cualquiera de estas dos situaciones el principal tratamiento se basa en tratamientos kinesiológicos según el grado de afección.

¿Por qué se produce la cervicalgia?

Las razones más frecuentes de la aparición de la cervicalgia se relacionan a las actividades rutinarias de las personas.

  • El uso de la computadora se ha convertido, en el último tiempo, en la principal causa del problema cervical.

Existen posiciones correctas ante el uso de la computadora, sin embardo, es bastante difícil mantenerlas durante mucho tiempo con lo que, luego de varias horas frente al monitor, comienzan a aparecer las posturas viciosas.

  • Los malos movimientos traen aparejados dolores repentinos.

En el caso de las personas que desarrollan trabajos con esfuerzo físico, la continuidad de una actividad o la urgencia por completarla producen malos movimientos o esfuerzos desmedidos que comprometen la columna.

  • El estrés, las preocupaciones y el nerviosismo.

Estas tensiones, propias de las circunstancias emocionales, generan una inflamación de los músculos afectando la lordosis de las vértebras.

  • Posiciones antálgicas.

Son malas posturas que se forman a partir de algún dolor anterior. Las personas suelen adoptar posiciones poco frecuentes para alivianar algún dolor lo que produce dificultad para el correcto posicionamiento de la cervical.

  • Mala postura al dormir.

Son la combinación entre los malos hábitos al dormir y la falta de relajación ante el sueño.

  • Golpes y lesiones.

Pueden producirse por prácticas deportivas o accidentes. Es preciso en estos casos consultar al médico y hacer reposo luego de la contusión.

Síntomas característicos

  • Dolores frecuentes de cabeza.
  • Dolores en el área cervical.
  • Irradiación (hormigueo) en los miembros superiores ya sea en los brazos, manos y dedos.
  • Contractura en cuello y espalda.
  • Sensación de debilidad en hombros y manos.

Estos síntomas se deben, principalmente, a la inflamación de los músculos del cuello y de la parte dorsal. Al ser músculos largos, cuando se contraen se insertan entre los segmentos vertebrales provocando la cervicalgia. Tanto el trapecio como el romboide son músculos que se contracturan fácilmente.

¿Escuchó hablar de “rectificación cervical”?

Las inflamaciones musculares frecuentes pueden producirse, también, por la presencia de una rectificación cervical. Esto es: la formación de una estructura rígida ósea producto de la postura corporal lograda durante el transcurso de una vida de posturas viciosas.

Por otra parte, existen síntomas más severos que requieren de tratamiento vestibular, como los problemas auditivos y de visión.

Al contracturarse los músculos que van hacia el oído, pueden presentarse síntomas como vértigo, pérdida del equilibrio junto con disminución temporal auditiva y de la visión.

¿En qué consiste el tratamiento?

Al ser la cervicalgia una problemática común y (hasta en ciertos casos) pasajera, las personas suelen dejar de consultar al médico. Sin embargo, concurrir al especialista puede prevenir afecciones crónicas.

Por medio de sencillos exámenes de cuello, donde se examinan los músculos y nervios, o estudios de ultrasonido se puede identificar mejor la patología y diagnosticar el caso. A partir de allí, el especialista podrá extender una orden médica con el fin de realizar el correspondiente tratamiento.

Según la asiduidad de los dolores:

  • Analgésicos para desinflamar los músculos junto con masajes y aplicación de calor para aquellas personas con dolores espaciados.
  • Fisioterapia y Kinesiología para los pacientes con problemas frecuentes. Esto incluye al menos diez sesiones de masajes. En el caso de excesivo dolor las dos primeras semanas se realizan dos sesiones espaciando las siguientes para lograr una desinflamación paulatina.
  • La elongación es parte fundamental del cualquier tratamiento. Este ejercicio puede realizarse tanto parado como sentado pero es imperioso que se realice diariamente.

En el caso de rectificación cervical, no existen tratamientos sobre la parte ósea, sólo se puede tratar las partes blandas como los músculos, fascias o ligamentos.

En muchos casos, una vez aplacada la inflamación muscular, se programa una rutina de ejercicios que complementan el tratamiento y ayudan a prevenir los dolores.

El deporte por excelencia para combatir la cervicalgia es la natación.

Cómo prevenir el dolor de cuello

Los dolores cervicales no afectan a un segmento de edad en particular, puede ocurrirle tanto a personas de edad avanzada como a niños de 5 años. Es por esto que, en algún momento de nuestras vidas, todos estamos en riesgo de padecer estos dolores.

Dentro de nuestras posibilidades, existen diferentes ejercicios con el objetivo de tonificar y fortalecer los músculos del cuello.

Los puntos más importantes a tener en cuenta a la hora de ejercitar es contar con una superficie recta (como pueden ser el suelo o una camilla) para recostarse y mantener una respiración correcta, inspirando por la nariz y exhalando por la boca.

Una vez recostado boca arriba los ejercicios recomendados son:

  • Apoyar progresivamente la totalidad del cuello sobre la superficie.
  • Realizar el mismo movimiento para el resto de la columna
  • Intente efectuar movimientos circulares con la cabeza, para esto deberá mantener relajadas las otras partes del cuerpo.
  • Lleve la barbilla hacia el pecho lentamente y continúe llevando la cabeza lo más atrás posible.

Luego colóquese de costado, sobre uno de los brazos.

  • Mueva la cabeza hacia ambos lados intentando acercar la oreja hasta el hombro más cercano.

Para el próximo ejercicio deberá contar con una camilla o una mesa en la que se pueda recostar boca abajo dejando los hombros en el borde y la cabeza colgando

  • Repite el movimiento llevando la barbilla hacia abajo y viceversa.

Los mismos ejercicios se pueden realizar sentado manteniendo una postura erguida. En esta posición encontrará más variantes:

  • Sostenga con ambas manos la nuca y lleva la cabeza hacia atrás sin esforzar demasiado.
  • Gire su cabeza como si fuese a mirarse sus hombros. El movimiento debe ser lento pero sostenido.
  • Eleve sus brazos a la altura de los hombros para luego bajarlos y subirlos con un movimiento firme y espaciado.

SI TIENE RECTIFICACION CERVICAL

En el caso de los pacientes con rectificación cervical, hemos señalado con anterioridad que no existe un tratamiento que revierta el problema. Sin embargo, existen formas de evitar contraer esta afección:

  • Evitar dormir boca abajo.

Más allá del volumen de la almohada, esta posición compromete la cervical debido a que se fuerza más delo normal. Varias horas de sueño en esta posición van dando el carácter estructural a las vértebras. Las posiciones recomendadas para el sueño son boca arriba o, en su defecto, de costado.

  • Sentarse correctamente.

Evitar ubicarse al borde de la silla. Este hábito puede ser corregido con el uso de asientos con respaldo y, dentro de lo posible, con apoya brazos. Una buena distribución del peso de la parte superior del cuerpo ayuda a no exigir no solo la cervical sino tampoco al resto de la columna.

  • Abandonar las ubicaciones habituales.

La rectificación puede evitarse también por detalles que alteren la rutina. La habitualidad en la posición en la que se trabaja, se mira la tele, o se estudia, genera también posturas viciosas. Es preciso, variar en la ubicación en la que uno se establece para realizar dichas tareas.

  • Realizar conscientemente actividades en las que se acarree peso.

Flexionar las rodillas a la hora de levantar algún peso es fundamental. Así también deberá colocar su espalda de formar vertical en todos los casos.

  • Elongar la zona cervical

Es imperioso mantener el hábito de elongar tanto el cuello como la espalda. Esto es uno de los ejercicios más rentables a la hora de pensar en la prevención. Una forma simple de elongar los músculos es sostener la cabeza por la parte superior e inclinarla hacia un costado mientras se baja el hombro opuesto.

En definitiva, para evitar tanto la cervicalgia como la rectificación se debe adoptar el uso de posturas corporales correctas. Llevarlas a cabo solo será fruto de un entrenamiento habitual que apunte a generar conciencia de las implicancias que conlleva el mal proceder ante situaciones diarias.

Consulte al médico si…

La cevicalgia a su vez puede ser síntoma de otras enfermedades. Deberá acudir al médico en caso de que:

  • la luz le moleste a los ojos.
  • además del dolor cervical presente vómitos frecuentes.
  • sienta dolor fuerte en la espalda.
  • presente salpullido
  • al dolor en el cuello acompañe fiebre
  • Le resulte imposible alcanzar el pecho con la barbilla

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