Salud » Fibromialgia

Fibromialgia

marzo 4, 2015

La fibromialgia es uno de los síndromes crónicos dolorosos de nuestro tiempo, cuyos efectos pueden alterar seriamente la calidad de vida de quienes la padecen.   Sobre ella conversamos con el doctor Fernando A. Rivera, de la Clínica Mayo de Jacksonville, Florida, EE.UU.

Asesora: doctor Fernando A. Rivera, de la Clínica Mayo de Jacksonville, Florida, miembro del Colegio Médico de Estados Unidos.

P: Doctor Rivera, ¿qué es la fibromialgia?

–  La fibromialgia es un dolor generalizado, crónico, a nivel músculo esquelético, debido a un trastorno del sistema nervioso central para la percepción del dolor, ocasionando hiperalgesia y alodinia. En términos muy simples, hay hiperalgesia cuando un estímulo que normalmente es doloroso, provoca en el paciente un dolor aún mayor, mientras que la alodinia es sentir dolor ante estímulos que normalmente no debieran provocarlo.

P: ¿Se sabe por qué se produce?

–  Hasta ahora sólo se ha logrado precisar que la aparición e intensificación de los síntomas de la fibromialgia pueden tener relación con factores estresantes, tanto físicos como emocionales.

P: ¿Qué se entiende por dolor generalizado?

  • En 1990 la Sociedad de Reumatología de Estados Unidos definió al “dolor generalizado” como aquel que se da en ambos lados del cuerpo, izquierdo y derecho, tanto por sobre como por debajo de la cintura, además de dolor esquelético axial, esto es, afectando la columna cervical, la parte anterior del tórax, la espina torácica o la parte baja de la espalda. Además, el paciente debe sentir este dolor en al menos 11 de 18 puntos predeterminados, denominados “puntos sensibles”, que son dolorosos a la palpación digital. Entre estos puntos podemos citar la base del cuello, el codo, la parte medial de las rodillas, próxima a la articulación y los glúteos.

P: ¿Podría diagnosticarse como fibromialgia una afección que no lo sea?

–  En 2010, la Sociedad de Reumatología de Estados Unidos concluyó que para ser diagnosticado con fibromialgia, el paciente debe cumplir tres condiciones:

a) Tener un índice de dolor generalizado de 7 (en escala de 0 a 19) e índice 5 en la escala de gravedad sintomática, (0-9 puntos) o índice de dolor entre 3 y 6, pero con escala de gravedad sintomática  de 9 puntos;

b) Haber tenido estos síntomas en el mismo nivel por al menos tres meses y

c) No tener un desorden que pueda dar otra explicación al dolor. El equipo médico debe hacer un diagnóstico diferencial para descartar otras patologías que puedan ser consideradas como fibromialgia sin serlo, como polimialgia reumática, infecciones virales, artritis reumatoide en fase inicial, déficit severo de vitamina D, tumores cancerosos malignos, entre otros.

P: ¿Ayuda pedir exámenes de laboratorio al paciente?

–   Aunque no hay biomarcadores específicos que indiquen la presencia de fibromialgia, es útil pedir un hemograma completo, que incluya velocidad de sedimentación globular y nivel de proteína C reactiva. Ésta, se eleva cuando hay inflamación en el organismo, aunque no indica dónde se localiza exactamente. También conviene pedir otros exámenes, como prueba de función tiroidea, nivel de vitamina D, panel metabólico completo, pruebas estándar de detección de cáncer (antígeno especifico de la próstata, por ejemplo). Un electrocardiograma en caso de fatiga extrema, así como una tomografía articular si hay sospecha de sinovitis, o sea, irritación en la membrana que recubre las articulaciones.

P: Si el médico tratante tiene la sospecha de que un paciente tiene fibromialgia, ¿a qué especialistas debe derivarlo para confirmar o desmentir este diagnóstico inicial?

  • Como los síntomas son tan variados, ya que no hay una causa especifica que desencadene la fibromialgia, a la vez que no puede diagnosticarse por medio de ningún método de laboratorio clínico, ni a través de exámenes de laboratorio, ni por radiografías u otros procedimientos patológicos, biopsia, por ejemplo, es necesario un enfoque multidisciplinario, que incluya informes de reumatólogo, internista, experto en medicina del dolor y también psiquiatra o psicólogo.

Los principales síntomas

La fibromialgia puede provocar:

  • Cansancio mental, que consiste en problemas de razonamiento y memoria;
  • dolores de cabeza o jaquecas;
  • hipersensibilidad a la luz, a los sonidos, olores y temperatura;
  • colon y vejiga irritables;
  • dolor pélvico;
  • dolor de la articulación temporomandibular.
  • También pueden presentarse mareos, parestesia (sensación de adormecimiento y hormigueo), pérdida de equilibrio e infecciones crónicas o recurrentes, como sinusitis o infección respiratoria alta, la que afecta al tracto respiratorio superior (nariz, senos nasales, laringe, faringe).
  • Otros fenómenos que causan fatiga en el paciente son un sueño no reparador y el “síndrome de piernas inquietas”, que es básicamente sentir un dolor de piernas nocturno y movimientos involuntarios.

La opinión del especialista
Doctor Fernando A. Rivera, de la Clínica Mayo de Jacksonville, Florida, miembro del Colegio Médico de Estados Unidos.

¿Cómo se trata la fibromialgia?

Con terapia no farmacológica y/o farmacológica.

  • La terapia no farmacológica consiste en educar al paciente para mejorar su actual calidad de vida. Hacer ejercicio de bajo impacto (aeróbico, nadar en piscina) en forma regular, terapia física y terapia cognitivo-conductual. Considerar además terapias que involucran mente y cuerpo, como yoga, tai-chi o qigong, meditación con respiración rítmica, terapias complementarias como masajes y acupuntura, trabajo creativo (arte, música, baile).  En suma, fomentar la

capacidad propia de cada individuo para recuperarse física y emocionalmente luego de un efecto contrario, traumático o nocivo.

  • La terapia farmacológica considera antidepresivos tricíclicos como amitriptilina y ciclobenzaprina; inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina, como duloxetina y milnacipran.

Comments are closed.