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Las 10 cosas que no sabías sobre los estornudos

mayo 13, 2016

Kimberly-Clark, la compañía líder mundial en el desarrollo de productos descartables para la salud, la higiene y el cuidado personal a través de su marca Kleneex devela las 10 cosas que no sabías de los estornudos.

1. El estornudo es un acto reflejo a través del cual se produce la expulsión de aire pulmonar a través de las fosas nasales y la boca. Pero no se expulsa solo aire, también mucosas nasales provocadas por agentes como el polvo, los olores, las alergias, los resfriados o las variaciones bruscas de temperatura.

2. La velocidad de un estornudo puede superar los 60 kilómetros por hora y las gotas de saliva -junto con los gérmenes que hay en ellas- pueden caer a cinco metros de distancia. Por eso, evitar que la gripe se expanda rápidamente es tan simple como aprender a estornudar correctamente.

3. Es casi imposible mantener los ojos abiertos mientras se estornuda. ¿Por qué los cerramos? Cuando el aire va desde los pulmones hasta la nariz puede aumentar la presión ocular y desplazarlos, así que el instinto nos lleva a cerrar los párpados. Además, es casi instintivo mover la cabeza hacia delante para ayudar a la salida del aire.

4. Un error que suelen cometer la mayoría de las personas es taparse la boca y la nariz con las manos. Al hacer esto, se alojan allí los gérmenes y posteriormente se desplazan a teléfonos, picaportes, pasamanos y otras muchas superficies que terminan por contagiar a la siguiente persona que las toca.

5. ¿Si no tengo pañuelo o Kleenex y siento la necesidad de estornudar que hago? Cubrirte con la parte interna del brazo a la altura del codo para tapar la nariz y la boca y así cortar de raíz la forma de transmisión.

6. ¿Porqué respondemos “salud” ante un estornudo? Aunque hoy es muy común usarlo, esta palabra tiene connotaciones religiosas. Se dice que se creía que el estornudo era señal de presagio de muerte. Entonces, luego de un estornudo se “pedía a Dios” que ayudara con “salud” a quien estornudaba. En la edad media cuando las plagas eran comunes y un estornudo podría haber significado algo serio, la gente solía desear a aquella persona que fuera bendecida con este gesto.

7. 400 estornudos por año. Una de las pocas fuentes académicas de datos sobre estornudos es un estudio que hizo un seguimiento de los estornudos de personas que se sometieron a una reacción alérgica inducida y que cita Randall Munroe en su libro “¿Qué pasaría si…?.”. A este grupo no se le dio ningún tipo de alérgenos; simplemente se sentaron solos en una habitación durante un total de 176 sesiones de 20 minutos. Estornudaron “cuatro veces durante esas 58 horas” así que suponiendo que solo estornuden mientras están despiertos se traduce en unos 400 estornudos por persona al año.

8. Son netamente humanos. Los estornudos se exacerban en el momento que tenemos un resfriado común y lo causan diversos virus, pero los rinovirus son los mayormente responsables. Estos virus atacan las células de la nariz y la garganta y las utilizan para reproducirse. El profesor Ian Mackay, un experto en virología del Centro Australiano de Investigación de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Queensland, asegura que no parece que intercambiemos ningún rinovirus con los animales, lo que significa que no hay otras especies que puedan servir de reservorio de nuestros resfriados.

9. No es tan malo como parece. Al final, los estornudos por resfriados no son tan malos. En su libro A Planet of Viruses, el escritor Carl Zimmer dice que los niños que no están expuestos a rinovirus y que por lo tanto no estornudan tienen más trastornos inmunológicos de adultos. Es posible que estas leves infecciones sirvan para entrenar y calibrar nuestros sistemas inmunológicos.

10. ¡achís!, ¡achú! La primera sílaba correspondería a la aspiración lenta de aire, y la última sílaba a la repentina expulsión por la boca.

Acerca de Kleenex
• Kleenex nació como consecuencia de la Primera Guerra Mundial. Cuando ésta llegó a su fin, se produjo en Estados Unidos una suspensión temporal del negocio de algodón dado que sus principales clientes -el ejército y la Cruz Roja- ya no lo necesitaban. Kimberly-Clark compró el excedente al ejército para crear un nuevo mercado.
• A principios de 1920, en la empresa surgió la idea de planchar el material de la celulosa para hacer un pañuelo suave y fino. Tras mucha experimentación, en 1924 nació Kleenex, el segundo producto de consumo masivo que lanzó Kimberly-Clark, detrás de las toallitas Kotex.
• En sus comienzos, Kleenex fue posicionado como un producto de limpieza desechable que podía ser utilizado como un conveniente reemplazo para las toallas que las mujeres utilizaban para remover su maquillaje. Posteriormente, y para ampliar el mercado, Kimberly- Clark trató de darle a los consumidores tantas razones para comprar el producto como fuera posible, y en 1927 los presentaron como “pañuelos absorbentes”.
• Algún tiempo después, Ernst Mahler, dueño de Kimberly-Clark, sufrió la fiebre del heno y durante su recuperación reemplazó a los pañuelos de tela por Kleenex. Así, se le ocurrió la idea de comercializar la marca para tal fin. El tiempo demostró que fue un golpe de genialidad. El negocio creció en grandes escalas y le permitió a la empresa a mantener el nivel de empleo durante la Gran Depresión.
• La ingeniosa caja “pop-up” para dispensar pañuelos Kleenex fue lanzada en 1929. Veinte años más tarde, una de esas cajas fue exhibida en el Museo de Arte Moderno bajo el concepto de “arte moderno en tu vida”.
En 1939 Kleenex lanzó la campaña “Verdaderas Confesiones” en la cual invitaba al público a escribir sus propios nuevos usos para el producto. La compañía recibió 125.000 respuestas, lo cual expresó el entusiasmo creciente del público por el producto.

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