Salud » Micosis

Micosis

noviembre 4, 2011

Son distintas afecciones causadas por hongos que ocasionan molestas infecciones. en algunos casos se vuelven resistentes, por lo cual es importante consultar al médico.

Los hongos son vegetales inferiores que se multiplican con mucha facilidad, penetran en el organismo por la piel y viven en la parte superficial de ésta. Si bien no se considera a las micosis enfermedades graves, no tratarlas puede traer complicaciones en la epidermis y sus anexos cutáneos: cabello, vellos y uñas. Las siguientes son algunas de las enfermedades producidas por hongos que se contagian con más facilidad, especialmente durante el verano.

Distintos tipos de micosis

• Pitiriasis versicolor (tiña versicolor)

Es una infección micótica superficial crónica generalmente localizada en la región superior del tronco (espalda, cuello, tórax) y en las extremidades superiores (brazos). Esta patología se caracteriza por la aparición de pequeñas manchas de color blanco que se producen al tomar sol. En el comienzo se forman manchas rojizas y con escamas redondeadas. Luego, como el hongo no deja pasar al sol, se forman, por contraste, manchas blancas.

• Tiña del pelo (tiña capitis)

Es contagiada por los hongos de los perros y los gatos y produce, generalmente en los niños, una caída del pelo en forma de medallones en el cuero cabelludo. En la tiña del pelo, a diferencia de otros tipos de alopecías, se ve la piel enrojecida e infectada mientras se produce la caída del pelo, que es totalmente curable con un tratamiento médico adecuado. Esta enfermedad es sumamente contagiosa y es más frecuente que la padezcan los chicos hasta que culminan la etapa del desarrollo. A partir de los 16 ó 17 años los adolescentes cambian los factores de la piel (los ácidos grasos), lo que hace que ya no pueda  anidar el hongo en la epidermis.

• Tiña de piel glabra (de piel sin pelo)

También es común en los chicos (se contagia igual que la tiña anterior) y se manifiesta como lesiones en forma de medallones, que tienen la característica de crecer céntricamente con un halo de infección, mientras se van curando progresivamente en el medio. Aparecen en cualquier lugar del cuerpo donde no haya grandes cantidades de pelo (brazos, piernas, tronco, etc.)

• Tricofitosis

Afecta a las zonas con más vello. Es producida por un hongo del género trichopyton y se caracteriza por formar manchas concéntricas, rojizas, con escamas o pústulas, cubiertas de cabellos frágiles o incluso sin pelo.

• Tiña de los pliegues (intertrigos)

Es la más común entre los adultos. Se da tanto en los pliegues inguinales como axilares. Este tipo de hongo se verifica en la gente que transpira en exceso o que está muy gorda. Esta tiña es más frecuente aún durante el verano, ya que la humedad del cuerpo producida por una transpiración más abundante, hace que los hongos aniden y se reproduzcan con mayor facilidad. Estas manchas rojas también crecen por el borde hacia afuera y van produciendo como manchas de tinta a lo largo de los pliegues. En las mujeres se producen en las zonas inferiores de las mamas, en los hombres debajo de los testículos, y en ambos en la zona de los pliegues de los muslos y glúteos, así como también en las axilas, el abdomen y en la ingle.

• Tiña pedis (interdigital)

Se trata de una infección producida por hongos tricofitos que casi siempre va acompañada de otro tipo de microorganismos micóticos o bacterianos. En la piel se aprecian enrojecimientos vesicularios y el desarrollo de grietas, generalmente en los pliegues de los dedos, acompañados de picazón y de humedad. La prevención y tratamiento adecuado hacen que esta lesión cutánea no tenga mayor trascendencia.

• Onicomicosis (hongos de las uñas)

El tiña pedis puede invadir las uñas y formar este tipo de hongos. Es mucho más difícil llegar a penetrar en la uña que en cualquier otro lugar de la piel. Por este motivo, la onicomicosis es considerada como el más rebelde de los hongos. La medicación local suele resultar insuficiente, por lo que se complementa con medicación vía oral y lacas. Este tipo de tratamiento es muy prolongado.

Factores Predisponentes

Que una persona tenga hongos o no depende de varios factores.

  • Existen características orgánicas (transpiración, la acidez o alcalinidad de la piel) que, sumadas a otras variables (comida, vestido) pueden determinar el grado de posibilidad de contagio y formación de procesos micóticos.
  • No es lo mismo una persona que trabaja descalza en un campo, que una que trabaja en un taxi ocho horas por día y debe exponer sus pies al calor durante tanto tiempo. Obviamente, el segundo es más propenso que el primero a tener hongos en los pies.
  • Los diabéticos, por ejemplo, tienen una altísima predisposición a padecer hongos por que las características de estos individuos cambian notablemente, lo que facilita la incubación del hongo en la piel. Cuando es muy difícil curar los hongos, la persona debe hacerse un análisis de glucemia para confirmar si es diabético o no.
  • Uno de los factores que más potencia a los hongos es el calor. Por ello, deben tomarse medidas extremas durante el verano. Utilizar la vestimenta adecuada que deje respirar bien a la piel es un consejo que servirá para alejar los hongos, al menos durante un tiempo.

Cuando consultar al médico

Hay quienes sostienen que la consulta al especialista (en este caso al dermatólogo) muchas veces es innecesaria. Estas personas son las que luego deben soportar las peores consecuencias y los dolores más molestos.

  • El consejo del especialista es decisivo también cuando a usted le parece haber encontrado un hongo e intenta frenarlo con un polvo fungicida. Tomar la determinación de recurrir a un polvo antihongos no es incorrecta, lo que ocurre es que a veces el hongo puede ser rebelde o, algo peor, la aparente micosis puede no serlo. Es común confundir un hongo con una reacción alérgica, una bacteria o un eczema, que también produce picazón.
  • El dermatólogo debe hacer un análisis micológico raspando suavemente la piel en la zona lastimada para así determinar qué clase de hongo está invadiendo la epidermis. De acuerdo con los resultados del examen, se podrá determinar el tipo de tratamiento a implementar (local o general).
  • Un error que muchos pacientes suelen cometer es aplicar el mismo tratamiento de un verano a otro. Esto no es correcto, ya que un año pudo haberse contraído un hongo en una piscina, y el siguiente en otra, por lo que ambos hongos pueden ser absolutamente distintos. Por esta razón, si usted verifica la presencia de hongos por segundo año consecutivo deberá efectuar una nueva consulta dermatológica para atacar al proceso micótico con el tratamiento preciso.

8 consejos para evitar el contagio

  1. No recostarse sobre la arena o el césped que rodea a una pileta sin poner una toalla.
  2. Calzarse ojotas antes de entrar en un baño o en una ducha pública.
  3. No intercambiar la ropa, no sólo con desconocidos, sino también con familiares o amigos, ya que cualquiera puede tener hongos.
  4. No ingresar en  piscinas en las cuales no haya una buena revisación médica previa. Si notó que a usted lo dejaron entrar sin demasiados reparos, piense que cualquier individuo podrá entrar a ella, incluso una persona con hongos.
  5. Mantener siempre los pies secos. Para ello se recomienda usar medias de algodón o de hilo, y evitar las que dificulten la respiración del pie (nylon, por ejemplo). También debe cuidarse el calzado, que preferentemente debe ser de cuero, de lona, o bien ojotas o chinelas, pero nunca zapatillas de telas sintéticas. Este mismo cuidado debe efectuarse con la ropa, que debe ser fresca y permitir que la piel respire libremente. Evitar las ropas ajustadas ayudará en este sentido.
  6. Secar bien los pies para evitar la humedad.
  7. Aplicar polvos secantes (talco, por ejemplo) para que el pie se mantenga libre de humedad.
  8. Iniciar los tratamientos médicos apenas se detecta una lesión.

Comments are closed.