Pesadez en las piernas

febrero 2, 2011
PIERNAS CANSADAS

La fatiga de las extremidades inferiores, los problemas de circulación y de retención hídrica suelen agudizarse en el verano, por la influencia del clima. Sin embargo, estas señales de cansancio e hinchazón pueden obedecer a muchas razones. En esta nota se las explica y se dan recomendaciones.

Notarse las piernas más “gorditas” no siempre es sinónimo de exceso de peso. Si bien los kilos de más influyen, las piernas no sólo aumentan su tamaño debido al incremento de grasa.

Cuando se habla de “piernas pesadas” o “hinchadas”, en realidad, se habla de un problema muy común en las mujeres: el edema.

El edema es una acumulación excesiva de líquido seroalbuminoso en el tejido celular, que se caracteriza por un aumento en el grosor de las piernas. Su crecimiento se debe a distintas variables relacionadas con el funcionamiento general del cuerpo. En otras palabras, el edema es siempre un síntoma de otro trastorno.

Los edemas más habituales se presentan en las piernas, porque son ellas las que reciben todo el peso del cuerpo. Sin olvidar la acción de la fuerza de la gravedad, que estimula la concentración y el movimiento de los líquidos en los miembros inferiores.

Ante la primera duda, los médicos aconsejan estudios para descartar problemas serios que involucren órganos vitales como el corazón o los pulmones.

LAS CAUSAS MÁS FRECUENTES

1) Insuficiencia venosa

Este trastorno se presenta cuando existe una dificultad en el retorno venoso sanguíneo. La sangre de las venas retorna al corazón mediante dos sistemas comunicados entre sí. Cuando este proceso fisiológico se altera, se produce la insuficiencia venosa.

Por supuesto, usted no siente que su sangre y demás líquidos vitales cambian su recorrido habitual; sin embargo, su cuerpo le hará notar, en pocas horas, que se ha producido una anormalidad.

Tratamiento: al ser un problema localizado, el médico recurre a una medicación que corrige el flujo sanguíneo y que estabiliza la circulación dentro del sistema venoso-arterial. Muchos apelan a los diuréticos (de venta libre) para tratar la insuficiencia venosa.

2) Menstruación

Durante el período menstrual, las modificaciones corporales hormonales desatan innumerables procesos orgánicos, entre los cuales se encuentra el edema de piernas.

Tratamiento: en este caso particular, no existe mayor gravedad ya que, al terminar el ciclo, las piernas vuelven a su estado original. De no ocurrir, es conveniente hacer una consulta y confirmar la causa del edema.

3) Embarazo

Al igual que en la menstruación, durante los nueve meses de gestación, el cuerpo se acomoda a su nuevo estado y produce modificaciones internas. Por dentro, aumenta el líquido que circula por las venas debido a que el útero comprime el sistema venoso; luego, la sangre busca una alternativa para continuar su trayectoria y se expande fuera de las venas. Entonces, los cambios se exteriorizan de distintas formas. Una de esas formas es el edema.

Tratamiento: bajo ningún concepto se deben ingerir diuréticos. Son inconvenientes, ya que reducen la circulación sanguínea en la placenta y así causan daño en el desarrollo del embrión. El médico especialista es el más indicado para decir qué hacer en esta situación.

Una solución posible e inocua para el bebé, que sirve para minimizar el dolor de las piernas y para disminuir la hinchazón, consiste en acostarse de costado con las piernas elevadas en un ángulo de 45 grados.

4) Sedentarismo e inmovilidad

Al caminar o al correr, los músculos de las piernas trabajan y ayudan a la circulación sanguínea. Si estos músculos están inactivos o se usan muy poco, el viaje de la sangre se dificulta y aparece la hinchazón. Un ejemplo claro es un largo viaje en tren, en avión o en auto.

5) Medicamentos

A veces, la ingesta de algunas drogas (para combatir la hipertensión, los antidepresivos, las hormonas, antiinflamatorios) genera edemas como efecto colateral.

6) Alta concentración de sal en el organismo debido a la ingesta de comidas muy saladas.

7) Obesidad

Cuanto mayor es el peso que las piernas sostienen, mayor es la posibilidad de que se hinchen.

8) Otras causas

Si bien los motivos mencionados anteriormente son los más frecuentes, existen otros que también producen edemas en las piernas:

• Trastornos en la glándula tiroidea

El exceso o la escasa actividad de la tiroides puede trastocar los índices de proteínas en la sangre y afectar la circulación de los fluidos, dentro y fuera de los capilares y vasos.

• Alergias, quemaduras, infecciones e inflamaciones

Estos cuadros repercuten en el volumen sanguíneo del área inferior del cuerpo y producen un desfasaje sanguíneo que provoca el edema.

• Insuficiencia cardíaca o hepática.

SEÑALES A TENER EN CUENTA

• Calambres

Es un síntoma clave en la aparición de edemas. En la mayoría de los casos, éstos preanuncian la dolencia. Pueden suceder durante un entrenamiento físico o en el período de descanso.

Importante: hay ciertas situaciones que ayudan a la aparición de calambres. A veces, una posición incómoda sostenida por mucho tiempo puede ser la causa principal de esta molestia.

Es necesario observar en qué momento surge para que el médico pueda diagnosticar con mayor precisión.

• Pesadez

Probablemente el calor y la presión atmosférica produzcan una sensación de pesadez en los miembros inferiores del cuerpo. Descartadas estas condiciones ambientales, si la molestia continúa es posible que se deba al mal funcionamiento de los líquidos sanguíneos de los vasos y arterias.

• Cansancio

La rutina diaria produce un cansancio corporal generalizado. No obstante, si el agotamiento continúa a pesar del descanso, aumentan las probabilidades de que esa sensación sea una señal de alerta.

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