Salud Psicología ¿Por qué tenemos vergüenza?

¿Por qué tenemos vergüenza?

Septiembre 8, 2015

Es un sentimiento que nace de pequeños, junto con la curiosidad por la sexualidad. Conozca algunos consejos para ayudar a los chicos a superarla.

Vergüenza. Según el diccionario de la lengua Española proviene del latín: verecundĭa que significa turbación del ánimo que suele encender el color del rostro ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena.

Entre sus acepciones figuran:

  • Encogimiento o cortedad para ejecutar algo.
  • Deshonra, deshonor.

También se refiere a una pena o castigo que consistía en exponer al reo a la afrenta pública con alguna señal que denotaba su delito “sacar a la vergüenza”.

Además se suele tener vergüenza ajena cuando uno se ve afectado por lo que hacen o dicen otros de ruin o inconveniente, también se califica de sinvergüenzas a los estafadores.

CUANDO SENTIMOS VERGÜENZA POR PRIMERA VEZ

Esta emoción aparece en la infancia alrededor de los tres años y pone un límite a lo pulsional. Es una de las situaciones afectivas que más incomoda a las personas por las reacciones físicas, pensamientos desagradables, angustia e inhibiciones que produce.

Aparece abruptamente y abruma a la persona que instantes antes se sentía bien, ya que hace público algo privado e inconveniente.

EL LENGUAJE CORPORAL

El cuerpo con su lenguaje propio “habla”: surge el rubor, la opresión en el pecho, el bajar la mirada, la cabeza gacha y las ganas de salir corriendo, entre otros padecimientos.

Resulta muy desagradable este estado que generalmente empeora al tomar conciencia de la situación; la persona suele avergonzarse de la vergüenza, y empieza a sentirse como un niño pequeño, débil y desamparado en un envase de adulto.

Desde el Psicoanálisis aparece este afecto vinculado con los deseos sexuales, en especial la escoptofilia (pulsión de mirar) y el exhibicionismo (pulsión de exhibirse).

La vergüenza es la resultante de haber sido mirado por otros, de tener sobre sí la mirada de los otros, de mirar y ser mirado.

OTRAS MIRADAS

  • Vergüenza y culpa pueden estar asociadas en el sentido de pensar ó realizar algo indebido.
  • Aristóteles conceptualiza en su ética a la vergüenza como una “cuasi-virtud” en el sentido del arrepentimiento por la realización de un acto malicioso. El no sentir vergüenza luego de realizar un acto malo nos señalaría una personalidad psicopática, insensible o malvada.
  • Sentir vergüenza en un grado adecuado es una vivencia normal que da cuenta de un sujeto humanizado, socializado y con un sistema de valores. Cuando este sentir se intensifica generalmente inhibe la acción de las personas ya que nos encontramos frente a un conflicto emocional originado en la infancia que suele angustiar y deprimir bastante.
  • En relación a obtener un beneficio de esta situación podríamos pensar lo siguiente: la vergüenza que incomoda enseña que algo no está bien en nosotros y en esa circunstancia invita a reflexionar sobre la misma.

La verguenza en los niños

La vergüenza devela, deseos, fantasías, e  intimidades del que la padece. Guarda una estrecha relación con la curiosidad  sexual  infantil y con las investigaciones que hacen los niños sobre la sexualidad. Este tema tiene relación con la escoptofilia, el interés por los propios genitales y con el de los otros niños, las diferencias sexuales,  el inspeccionarse los genitales, el espiar a otros, etc. Hacia los 3 años de edad los niños comienzan a preguntarse cómo llegan los bebés e interrogan a los padres sobre ello. Es un tema recurrente en su pensamiento ya que tratan de resolver el dilema a través del armado de teorías: Por ejemplo, la cigüeña, el repollo, la semilla que se comió y nació el bebé. etc.

Como  consecuencia de esta actividad comienza a surgir la vergüenza como emoción.

Qué hacer con un chico vergonzoso

– Contenerlo.

– Responderle sus preguntas sobre sexualidad de una manera natural, sin trasmitirle prejuicios.

– Respetar su intimidad.

– Evitar los castigos y amenazas.

-Poner límites en el caso de requerirlo.

Lic. Mónica Cruppi -miembro didácta de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y Full Member IPA. Especialista en niños y adolescentes.

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