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Sexo casual: Fuente de ansiedad en algunos y de placer en otros

noviembre 23, 2015

Ocasional, espontáneo o imprevisto, es un modelo de sexualidad que define los vínculos actuales en todo el mundo, según se desprende de múltiples investigaciones. Sin embargo, si bien genera placer también cierto malestar o vacío.

SEXO CASUAL“Hay muchas personas que tienen sexo casual, sin compromiso afectivo, en particular durante momentos del ciclo vital en los cuales esta modalidad se da más frecuentemente, por ejemplo, luego de una separación de muchos años” -afirma el Dr. Javier Camacho, coordinador de la Fundación Foro.

Y agrega: “mientras en muchas personas este tipo de sexualidad despierta placer, en otras puede generar malestar; el más frecuente se asocia con un sentimiento de vacío y, en algunos casos con cierta decepción, porque la fantasía de continuidad en el tiempo no se da”.

Por su parte el Lic. Marcelo Passini, sexólogo de la misma institución dedicada a la docencia e investigación en salud mental, confirma que “el sexo casual es una conducta bastante habitual, sobre todo en personas sin pareja estable que están en tratamiento psicológico por otros temas, ya que en general no plantean esta práctica sexual como un problema ni motivo de consulta, salvo que les genere cierto conflicto y sientan que va en contra del “deber ser”; entonces buscan saber si es algo malo, anormal o patológico. También se presenta en personas con alguna dificultad para regular las emociones y controlar los impulsos”.

Un estudio realizado por varias universidades estadounidenses, analizó la conducta sexual de al menos 4000 estudiantes y la relacionó con la salud mental. Los investigadores de las universidades de Miami, California, Michigan, Texas, Monterrey Bay, Connecticut, South Dakota, Massachusetts Amberst y del departamento de Psicología del Smith College concluyeron que los estudiantes universitarios que habían participado en encuentros sexuales casuales presentaron niveles más bajos de autoestima, de satisfacción y de felicidad que aquellos que no habían tenido relaciones ocasionales. El sexo casual también fue asociado con angustia, ansiedad y depresión.

Mujeres y hombres: diferencias de enfoque

“La sexualidad es principalmente una construcción social de un impulso biológico, y como tal la influencia más fuerte proviene de los roles de género preestablecidos, entonces encontramos diferencias entre varones y mujeres frente al sexo casual” -explica el Lic. Passini. “El rol histórico de los hombres es la conquista social para probar su masculinidad, mientras que para las mujeres lo es la pasividad sexual. Desde este punto de vista vemos que los hombres están más dispuestos a encuentros casuales”, sostiene.

Un estudio realizado en México a estudiantes universitarios de hasta 28 años encontró que el 12% de los varones prefieren el sexo casual, en tanto que sólo el 1,8% de las mujeres lo elige.

Varios investigadores también analizaron las diferencias de género que rodean el sexo casual. Por ejemplo, Catherine Grello y sus colegas de la Universidad de Tennessee encontraron que los hombres son más propensos a hablar de sexo casual. En cambio las mujeres manifestaron sentimientos de culpa y arrepentimiento, y menos satisfacción durante el sexo con un extraño.

Investigadores de la Universidad de Santiago de Chile publicaron un estudio en el que dejan en evidencia esta diferencia de género: “Las mujeres manifestaron menores intenciones de intimar sexualmente con alguien que conocían desde hacía seis meses o menos, siendo los hombres quienes declararon en mayor medida estar buscando un encuentro sexual casual. Sin embargo, en ambos sexos la búsqueda de una pareja estable fue similar”, expresaron los autores en el artículo publicado en la Revista médica de Chile.

“Otra forma de señalar la diferencia de género es el consumo de prostitución, que es una forma de sexo casual, muchísimo más frecuente en varones que en mujeres, independientemente de las orientaciones sexuales. De hecho las mujeres lo utilizan menos (homo o heterosexuales) y los varones, más (tanto homo como heterosexuales)”, señala el Dr. Camacho.

Sexo casual, una elección. Ansiedad, una posibilidad

“La mayoría de las personas que eligen esta modalidad la disfrutan y no les genera conflictos. Otras la viven con culpa, ansiedad o frustración. En general los varones se la permiten más que las mujeres, quienes se suelen culpabilizar más o no la disfrutan”, afirma Camacho.

Passini en cambio describe la asociación del sexo casual con “sentimientos que oscilan entre el malestar o preocupación con relación al juicio de valor moral, al castigo social, a la consideración de amigos o familiares”.

Ansiedad, estrés o depresión: ¿causa o consecuencia?

La ansiedad, la depresión y el estrés asociados a esta opción sexual ¿son causa o consecuencia? Es decir, ¿llevan a que una persona se vincule sólo casualmente o el vínculo casual provoca estos sentimientos?

Para el doctor Camacho se trata de una causalidad recíproca. Y justifica: “una persona deprimida difícilmente tiene sexo casual pues la motivación sexual es muy baja.

Sí puede ser que algunas personas experimenten sentimientos de angustia, desánimo o malestar luego de tener relaciones casuales, en cuyo caso podrían interpretarse como “efectos”.

“No encuentro que esta conducta sexual genere ansiedad o depresión en aquellos pacientes en los que estos trastornos ya existen, puede ser que se acentúen, pero no la detonan”, -afirma Passini-. Los vería como efectos y no como causas, -concluye.

Una opción más

“Creo que hay que dejar bien en claro que el sexo casual es una opción más, que es tan aceptable, respetable y normal como una modalidad de sexo dentro de un vínculo afectivo.

Todavía hay prejuicios respecto de lo que está bien y lo que está mal, muchas personas pueden disfrutar del sexo casual y otras pueden padecerlo, lo mismo que ocurre con el sexo en el marco de relaciones afectivas” -explica el Dr. Camacho.

“Los adultos a veces pueden disociar el sexo del amor, y en esos casos logran disfrutar de relaciones sexuales sin compromiso afectivo.

Para aquellos que no pueden hacer esta separación, el sexo casual no es una buena elección: sólo pueden disfrutar en el contexto del sexo con amor o dentro de un vínculo afectivo. De otro modo, el sexo casual les generaría angustia o sensación de vacío”.

Y muchas personas tienen sexo casual porque a pesar de que no tienen una pareja estable, tienen necesidades sexuales que deciden satisfacer y hasta tanto aparezca la persona indicada para constituir una relación afectiva, se permiten disfrutar del sexo sin un vínculo sentimental de por medio, -concluye el Dr. Camacho.

La opinión de los especialistas

Lic. Marcelo Passini es psicoterapeuta especializado en trastornos de ansiedad y sexólogo y Dr. Javier Camacho, doctor en Psicología.

Los riesgos del sexo casual

“La asociación entre sexo casual y sus riesgos, como el contagio de enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, HIV, ya lleva décadas de estudio.

Por lo tanto, la consulta clínica gira alrededor de qué pasa si no se toman los cuidados ya conocidos, y qué riesgos para la salud física y mental puede ocasionar la persistencia de esta conducta”, alerta Passini.

En la Argentina, una encuesta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM) realizada entre alumnos de escuelas secundarias de la ciudad de Buenos Aires entre 2005 y 2011 evidenció que el 11% de los varones y el 8% de las mujeres se iniciaron con parejas eventuales, con el desconocimiento de los modos de prevención y la falta de conciencia acerca de los problemas consecuentes.

“Los motivos por los que las personas eligen este modo de vinculación son muchísimos -detalla Camacho- diversión, no estar interesados en formar una relación estable, y en algunos casos minoritarios, la dificultad para controlar los impulsos.

En general, las personas que tienen sexo casual saben sobre los cuidados, pero a pesar de eso, deciden correr riesgos. Hay una diferencia grande entre tener conocimientos y llevarlos a la práctica”.

“Si bien hay información adecuada y acceso gratuito a preservativos para evitar contagios, muchas veces prima la conducta compulsiva y se pasa a la acción (sexo en boliches, parques, plazas, o lugares de encuentros para la comunidad gay tales como cines, dark rooms, etc.), agrega el doctor Passini. Y suma otro factor de riesgo importante: la relación entre el consumo de alcohol o drogas y el sexo casual, sobre todo en aquellas personas que recurren a estas sustancias como estimulantes, o como ayuda para vencer la inhibición, la timidez y la ansiedad que les genera el encuentro sexual.

Camacho coincide: “el efecto desinhibidor del alcohol y las drogas logran que ciertos prejuicios o cierto control racional se afloje y las personas se sientan más cómodas al tener sexo casual o sin protección, que en otras situaciones quizás se hubiera evitado. Igualmente muchas personas tienen sexo casual, lo disfrutan y lo realizan con plena capacidad de decisión, de hecho no hay absolutamente nada de patológico ni anormal en esta modalidad de vinculación”.

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