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¿Sin sexo, es posible la pareja?

junio 18, 2015

Reportaje a Celia Laniado. Sexóloga y psicóloga de la Universidad de Buenos Aires. Miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana.

El ritmo de vida actual, las disfunciones sexuales, la rutina, o la llegada de los hijos, son algunas de las cuestiones que alteran la vida sexual en la pareja, y hacen que muchas veces el sexo quede relegado. ¿Qué pasa cuando hay tantos desencuentros? La sexóloga Celia Laniado, nos invita a reflexionar sobre este tema, y sobre todo a entender que la sexualidad es un condimento fundamental si se quiere pensar en una vida de a dos.

Para que exista una pareja hay seis componentes básicos que no deben faltar: el sexo, el amor, la admiración, el respeto, algún proyecto en común, y una cuota de pasión.

Si se tienen más relaciones, más ganas dan. Y cuando se van espaciando, cada vez cuesta más. Hasta terminar no teniendo relaciones sexuales o teniendo muy poco.

¿Sin sexo, es posible la pareja?

Hay parejas que no tienen relaciones sexuales, pero en realidad no son parejas. Porque uno de los requisitos fundamentales es el contacto sexual. Para que exista una pareja hay seis componentes básicos que no deben faltar: el sexo, el amor, la admiración, el respeto, algún proyecto en común, y una cuota de pasión.

¿A qué se llamaría pareja sin sexo?

Acá es importante saber que sexo no se refiere sólo a la penetración vaginal. También puede haber sexo oral, sexo manual, sexo anal. Y eso también es tener relaciones sexuales. O sea, hay parejas donde, por ejemplo, el hombre no tiene erección por tener una disfunción eréctil, pero sí se acarician, juegan, se abrazan, y esa también es una forma de tener relaciones. Con penetración o sin penetración es fundamental que haya contacto sexual; sabiendo siempre que ese contacto puede ser cualquier relación íntima de los cuerpos. Pero si no tienen ningún tipo de intimidad, la cosa no funciona. Sería una relación de hermanos o amigos.

¿En qué situaciones se da esto de que no hay sexo en la pareja?

Se da más que nada cuando hay afecto, pero no hay complicidad. En general, esta situación se sostiene en parejas que tienen hijos y no se quieren separar por ellos. Pero obviamente, habría que ver por qué no tienen sexo. Si es porque los dos no quieren, o porque uno de los miembros no lo desea. Es difícil que el hombre no quiera ya que para ellos en general es una necesidad imperante, mientras que para la mujer es un placer exquisito. En general, es la mujer la que tiene bajo deseo y ante esta situación, el hombre busca afuera lo que no encuentra adentro. Y a veces, la mujer sabe de sus infidelidades, pero continúa la relación por temas económicos o por los hijos o alguna otra causa.

¿El no tener sexo, tiene que ver con una cuestión de edad y de tiempo que llevan juntos?

Muchas veces puede darse que la cantidad de años que hace que están juntos, sea lo que lleva a que el sexo sea aburrido. Y más si no son personas creativas a la hora de pensar en todo lo que se puede hacer con el otro.

¿Ese aburrimiento, tiene que ver con algo específico de la pareja, o con un desgano general de la vida?

El aburrimiento tiene que ver con varias cosas. Si todos los días uno come lo mismo, llega un momento en que no puede ver más ese plato. Pero si vamos variando, no nos cansamos tanto. Y acá pasa igual: si las parejas siempre hacen lo mismo, casi a la misma hora, en las mismas posiciones y en el mismo lugar, se aburren. Además, la rutina sexual baja el deseo. La clave está en innovar dentro de la relación. El sexo en la pareja debe ser divertido y hay que disfrutarlo. Hay que buscar convertir el acto sexual en un momento maravilloso y no vivirlo como un trámite o algo aburrido. No hay que quedarse quieto esperando la magia de las cosas. El deseo, la risa y la creatividad son recursos que evitan el aburrimiento.

Además, el sexo es sumamente saludable …

Totalmente. La sexualidad en la pareja impacta en la salud. Una buena sexualidad embellece; el sexo mejora el tono muscular, da sensación de plenitud, favorece la circulación sanguínea y oxigena la piel; el coito es relajante y sanador por excelencia, trae bienestar, rejuvenece y mejora los estados de ánimo. De aquí la necesidad de que la pareja pueda vivir una sexualidad saludable.

¿Qué se puede hacer para innovar dentro de la pareja?

Hay muchas cosas que se pueden hacer: siempre digo que pueden ir cada tanto a un hotel para parejas, o a un hotel temático, pueden pasar algún fin de semana afuera o aunque sea solo un día como mínimo dos veces al año. Aquí pueden aprovechar los cumpleaños o aniversarios. Siempre se festeja con la familia o con amigos pero muy pocas veces en la intimidad. Y esto es fundamental. Así que recomiendo que se acostumbren a los festejos en pareja con el toque de una salida especial. También se pueden hacer salidas como ir a caminar, tomar café, o sentarse a leer algún tipo de lectura erótica de a dos. Lo importante es abandonarse a sentir y estar receptores para un sexo sano. Que el sexo sea una fiesta para ambos; incorporar juegos, cambio de roles, lencería (una prenda intima de encaje dice más que mil palabras), darse permiso para vibrar, disfrutar del acercamiento sexual, paseos, charlas sin prisa.

¿Cómo influye el ritmo de vida actual a la hora de tener relaciones sexuales?

Influye muchísimo. En el hombre que trabaja largas horas y está mucho afuera de casa, pasa que por ahí lo que quiere es un “rapidito” y listo. Y no se preocupa por que la mujer esté estimulada, motivada y demás. También para ellos, el dinero es sinónimo de virilidad, y cuando están con problemas económicos o sin trabajo, se sienten poco resueltos y esto los afecta demasiado. En el caso de la mujer, a ella le cuesta más enfocarse en la sexualidad cuando está cansada y estresada. También hay que tener en cuenta que por una cuestión biológica, la mujer necesita más tiempo para excitarse y requiere de más mimos, más caricias, susurros, un buen rato en la cama acariciándose (desconectando el celular) y otras yerbas. En cambio, el hombre va más directo al grano.

¿Qué es lo que está pasando hoy en este sentido?

Vivimos en un mundo en el cual la velocidad del cambio nos deja atónitos en muchas áreas y la sexualidad no ha escapado a ello. El ritmo  de vida cada vez más acelerado altera las relaciones sexuales. Los cambios del mundo actual no corresponden a los ritmos de una vida sexual armoniosa: los distintos horarios, las dificultades económicas, la revolución informática, los problemas ambientales, las urgencias que reemplazan a las prioridades, etc., afectan
a las parejas determinando muchos desencuentros sexuales para los cuales el individuo no está preparado. El estrés laboral destruye la belleza de la vida y torna a la sexualidad en monótona;  alimentando el riesgo de que la historia nos pase de costado. 

¿Es verdad que a más sexo más ganas, y a menos sexo menos ganas?

Sí, exactamente esto es así. Y siempre lo comparo con el tema de la obesidad. Cuanto más comés, más ganas tenés de comer. Pero cuando uno se acostumbra a comer poco, después sigue comiendo poco y disminuyendo la porción; y si come mucho se siente pesado. Con el sexo pasa lo mismo. Si se tienen más relaciones, más ganas dan. Y cuando se van espaciando, cada vez da más fiaca y cuesta. Hasta terminar no teniendo relaciones sexuales o teniendo muy poco.

¿Qué frecuencia sería algo “bueno” en la pareja?

Mínimo, una vez cada 15 días (y estoy hablando en parejas de larga data). Porque cuando son parejas más jóvenes o que hace poco tiempo que están juntos, ahí es más seguido. En los dos o tres primeros años de relaciones se puede tener casi todos los días o día por medio. En parejas que tienen entre cinco y 10 años, la frecuencia puede oscilar entre dos y tres veces por semana. Cuando hablamos de más de 10 años y con hijos, sería de una vez por semana. La frecuencia tiene que ver con la edad, el tipo de relación, y con el tiempo que hace que esta pareja (años de estar juntos).

¿Por qué al principio siempre es más seguido?

Al principio de la relación el contacto sexual es mas continuo porque hay mucho enamoramiento y mucha pasión que luego se va apagando porque el enamoramiento se convierte en amor, y la pasión ya no está siempre encendida sino que hay que recrearla. Se debe saber que es importante tener en cuenta la calidad y no la cantidad. Porque también se pueden tener relaciones muy seguidas, pero pobres o muy automáticas. Es mejor tener relaciones de calidad con una previa donde haya muchas caricias, besos, mordiscos suaves, susurros, masajes eróticos para que terminen los dos muy satisfechos. De todas formas es algo muy personal de cada pareja, y hay que ver lo que satisface a esa pareja.

¿Cómo influye la maternidad a la hora de vivir la sexualidad en la pareja?

Este es un tema para el cual hay mucha ignorancia a su alrededor. En general, la maternidad baja el deseo. Cuando estamos dando de mamar hay una hormona que es la prolactina (la encargada de la leche materna), que disminuye el apetito sexual. Entonces a la mujer le cuesta tener sexo (es algo biológico). Hasta que deja de dar de mamar, y de a poco todo se va recuperando. Pero en general, el hombre que ignora esta situación, se siente desplazado y hasta rechazado, y muchas veces sale a buscar que lo satisfagan en otro lugar. Y acá la relación deviene en algo muy deficiente.

Además, la mujer está muy cansada con el bebé o los hijos… ¿Cómo la afecta esto?

Cuando el bebé nace tiene una gran dependencia de la mamá. No puede subsistir solo, y eso a la mamá la cansa mucho. Y cuando además hay que ocuparse de las compras, de la casa y de la comida, todo eso baja el deseo. Por eso hay que tener mucho cuidado. El hombre no entiende todo esto, él cree que él solo está cansado porque viene de trabajar. Yo creo que hay que pedir ayuda en esto a los abuelos/suegros o tías, etc. Ver con quién uno cuenta, para que un día te cuiden a los chicos, o por ahí medio día, y que la mujer también se pueda ocupar de ella misma, ir a la peluquería, y hacer algo que le haga bien. Porque si no la mujer se abandona, se deja, y eso el hombre lo percibe. Hay que tener tiempo para una. Y es esencial tener un día para la pareja: para salir, o hacer algo juntos.

¿Qué pasa cuando el hombre ve maternizada a la mujer?

Les baja el deseo. De todas formas, en los primeros seis o diez meses es imposible que esto no suceda. Pero después las cosas se pueden ir acomodando para que la mujer rescate más el lugar de mujer y no sólo de mamá. Yo creo que es conveniente que se dé un 30 por ciento de mamá, un 30 por ciento de esposa, 10 por ciento de hija, 20 por ciento de mujer, y un 10 por ciento de amiga. O sea, la idea es que hay que distribuir y no ser todo mamá por ejemplo. Siempre y cuando estemos hablando de este momento y etapa de la vida. Si no se distribuye bien el tiempo y nos centramos sólo en una cosa, los problemas de pareja empiezan a asomarse.

No tener sexo con la pareja: ¿aumenta las posibilidades de una infidelidad?

Habría que preguntarle a la pareja ¿qué es lo que hace que no tengan sexo? o ¿qué es lo que sucede que no puedan gozar juntos? o ¿qué pasa que no se dan permiso para el placer y para el encuentro íntimo? e indagar para que ellos puedan reflexionar. El sexo es algo muy bueno que los mantiene unidos y que les da satisfacción a ambos. Si ninguno de los dos tiene necesidad de sexo es poco probable que haya infidelidad. Pero si un miembro desea tener relaciones y el otro no está de acuerdo, ahí si aumentan las posibilidades de relaciones infieles. Un 70 por ciento de los hombres son infieles. En el hombre, cuando quiere tener sexo y la mujer pone excusas para ello, a él le genera resentimiento, rencor, y sobre todo alejamiento.

¿Cómo vive el hombre y cómo la mujer el no tener sexo en la pareja?

El hombre lo vive muy mal cuando ve que la mujer no tiene ganas, no quiere, o pone excusas. Y generalmente la salida es a veces nefasta para la pareja. Algo que hay que ver es cómo el hombre puede seducir o estimular a la mujer para despertar su deseo. La seducción tiene que ver con observar cuál es la necesidad del otro y para eso tiene que preguntar e investigar qué es lo que le gusta a su pareja. Muchos piensan que con regalar flores u otra cosa están seduciendo a la mujer, pero a lo mejor esto no es lo que ella necesita. A veces requiere de más mimos y más atención. Es muy importante que la pareja pueda conversar sobre sexo para mejorar la relación. Ver qué le gusta al otro, qué lo seduce, qué lo excita, qué le gustaría que le hagan, qué no le gustaría, cuáles son sus fantasías, etc. Mi sugerencia es que la mujer se conozca a sí misma sexualmente, se auto-observe mediante ejercicios de auto-estimulación, para que luego pueda transmitir a la pareja lo que le gusta y la excita; mostrándole cómo ella quiere.

¿Qué pasa cuando hay disfunciones sexuales?

Depende de qué disfunción sexual sea. En el caso de una eyaculación precoz, al principio por ahí no genera demasiados problemas, pero con el tiempo esto empieza a molestar porque el hombre eyacula y la mujer se queda sin “su momento”. En estos casos la mujer se cansa porque la pareja acaba enseguida y ella no puede tener su orgasmo y le quita las ganas. De todas formas esto se puede trabajar con un profesional de la sexología. Pero es una de las causas por la que las mujeres no quieren tener relaciones.

¿Qué es la eyaculación precoz?

El tema es así: el hombre debe eyacular a voluntad; o sea, debe elegir el momento de la eyaculación (que puede ser a los cinco minutos o una hora). Pero debe poder elegir el tiempo. Cuando este acto se vuelve involuntario y no puede controlarlo, estamos en presencia de un eyaculador precoz.

¿Hay otras disfunciones?

Sí. También puede darse que el hombre no tenga erección o la tenga y la pierda en el momento de la penetración. Y acá sucede que el hombre no quiere tener relaciones porque tiene temores. Y la mujer se frustra, por toda esta situación que se genera. También puede haber eyaculación retardada, falta de eyaculación, fobia a la penetración, bajo deseo, entre otras. También hay disfunciones femeninas, y pueden ser anorgasmia, bajo deseo, vaginismo (se contrae la vagina y no puede ser penetrada), fobias sexuales, miedo al sexo, y otras.

¿Cuáles son los “inhibidores” del deseo sexual?

Puede haber causas biológicas (son menores, alrededor de un 10 por ciento) como deficiencia hormonal, el hecho de consumir ciertos medicamentos que tienen efectos secundarios, cirugías postraumáticas, o enfermedades agudas. Pero también causas psicológicas como conflictos en la pareja (discusiones, tensiones, comunicación deficiente, reproches), estrés, ansiedad, problemas familiares, crisis laborales, experiencias sexuales negativas, cansancio y/o fatiga, mujeres con hijos pequeños, pérdida de juegos, galanteos, tiempos y rituales imprescindibles para la aparición del deseo, aburrimiento, enojo, resentimiento y/o rutina, que tienen un efecto devastador sobre el deseo sexual. Nos pasa que la estimulación que recibimos es deficiente y no sabemos cómo pedir lo que nos hace falta. Todas estas cosas contribuyen a agravar el problema con resultados negativos.   

¿Y cuáles serían algunas de las soluciones posibles?

Debe restablecerse la intimidad de la pareja, intentando una conversación franca, sincera y abierta (muchas veces el solo planteo mejora el panorama).Teniendo siempre en claro que el deseo no  responde a la voluntad, sino que se necesita activarlo y estimularlo. 

Entonces, ¿el deseo se construye?

El deseo a veces nace espontáneamente, pero eso es en los primeros tiempos de la relación en general. Si no, al deseo hay que generarlo y motivarlo. A veces cuando se va perdiendo el deseo, sugerimos ver juntos una película erótica, leer literatura también erótica, bañarse juntos, masajearse y todo lo necesario que a ellos les guste. Si no se da espontáneamente hay que motivarlo, construirlo y crear espacios para ello.

¿Qué pasa con los matrimonios no consumados?

Estamos en presencia de una disfunción sexual que atañe a los dos miembros de la pareja. Es cuando no hay penetración. Son parejas que se acostumbran a tener relaciones por frotación pero no por penetración. La mujer tiene su orgasmo, el hombre eyacula, pero sin penetración. Esto muchas veces se da porque la mujer tiene vaginismo y el hombre eyaculación precoz, o porque alguno de los dos integrantes de la pareja tiene miedos o fobias sexuales u otras disfunciones.

Estas parejas no consultan porque sienten mucha vergüenza y lo hacen después de un tiempo ante la necesidad de tener hijos.

La falta de deseo sexual y de sexo en la pareja, ¿es el fin del amor?

Yo creo que cuando hay amor, algún deseo hay. Aunque también puede ser que hubo deseo y se fue perdiendo. No sé si es el fin del amor. Depende de cada caso en particular. Porque por ahí tienen poco deseo o relaciones muy esporádicas, pero eso no quiere decir que sea el fin del amor. Pero si hay falta total de contacto sexual, lo que sí puedo decir es que eso no es pareja.

¿Cómo la novedad, la transgresión, la variedad y la fantasía pueden ayudar a la vida sexual en pareja?

Novedad y variedad sí, por supuesto. Porque sino, se cae en la rutina y esto aburre. Debe haber novedad en cuanto a que haya creatividad dentro de la misma pareja, que hagan cosas nuevas. Por ejemplo yo no sé cuántas personas usan los pies para algo más que entrelazarlos cuando hacen el amor… y no se les ocurre usarlos para acariciar, jugar, besar, masajear. ¿Alguna vez usaron una pluma? ¿Cuántas veces usaron cremas o aceites para darse un buen masaje? ¿Cuánto hace que no se bañan, jabonan y/o se perfuman juntos? A veces una pequeña acción produce grandes cambios.

¿Y con el punto de la transgresión?

En cuanto a transgresión, no creo que sea necesario. Pero… ¿qué quiere decir transgresión sexual? Significa infringir en la norma. Si es una actividad transgresora que está acordada por ambos y no produce ningún daño puede considerarse dentro de lo que es innovación, pero aclaro siempre y cuando no dañe a la pareja ni a terceros. Cualquier cosa que se quiera jugar, siempre hay que asegurarse que sea con el consentimiento de ambos. Siempre hay que hacer acuerdos claros y posicionarse de un modo responsable. No es necesario transgredir para mantener la vida sexual de la pareja.

¿Y la fantasía?

En cuanto a la fantasía es fundamental. La fantasía tiene que ver con lo que ocupa tu mente en ese momento. Si estás pensando en los chicos, las cuentas por pagar, las compras y demás, es muy difícil tener relaciones sexuales. Las fantasías eróticas constituyen un motor fundamental para una buena vida sexual. Siempre recomiendo que las parejas desarrollen habilidades de seducción y fantaseen como si esta fuera una luna de miel perfecta.

Finalmente licenciada, ¿sin sexo, es posible la pareja?

Si la pareja no tiene sexo, es una falsa pareja. Viven creyendo que son una pareja, y a los ojos del mundo se muestran como una pareja armónica, pero en realidad dan una imagen diferente a la real. Por eso decimos que es una falsa pareja o pareja que está ciega. Lo peor de esto es que no se dan cuenta que se están perdiendo algo tan bello de la vida como es el contacto sexual.

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