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Sodio y Potasio: Sus peligrosos niveles de ingesta en nuestro país

noviembre 18, 2011

La reciente encuesta nacional de salud , 2009-2010 , nos reveló una ingesta excesiva de sal , de 9.8 grs  y un deficit significativo en el aporte de potasio , de 2,7 grs .  estos niveles representan , para el sodio el doble del máximo recomendado y para el potasio , la mitad del nivel sugerido por expertos  de salud

La OMS , considera  a la hipertensión arterial como la primera causa de muerte  a nivel mundial, con una prevalencia promedio de 25%, con un total de 1 billón de hipertensos, cantidad que se incrementará en 20 años en más del 50%. En Latinoamérica la población satisfactoriamente controlada es cercana al 12%. Los gastos que se generan son muy altos y sigue siendo la causa del 62% de los accidentes vasculares cerebrales y del 48 % de los infartos agudos del miocardio.

La hipertensión arterial es una afección paradójica ya que sabemos sus causas, sus mecanismos y disponemos de avanzados métodos de estudio, con periódicas y completas guías de diagnóstico y tratamiento, pero estos avances no han permitido reducir los eventos cardiovasculares en una proporción razonable.

Una directa relación entre la ingesta de la sal y la presión arterial ha sido demostrada en estudios epidemiológicos,  de ciencia básicas y  observacionales. Meta análisis de estudios intervencionales de reducción en la  ingesta de sodio han demostrado eficacia con significación estadística en la reducción de presión arterial. Estos beneficios se han observado incluso en población prehipertensa, que recordemos de paso representa una condición de elevado riesgo y que en nuestro país tiene una prevalencia cercana al 33% .

Experiencias internacionales, de demostrado beneficio realizadas en Finlandia, Bélgica, Japon,UK, Canada, etc  impulsaron a la OMS el año 2006, a recomendar la reducción del consumo  de cloruro de sodio a un nivel inferior  a 6 gramos diarios . El temor expresado en importantes revistas científicas, de un eventual efecto peligroso por sobre estimulación de sistemas neuro hormonales liderados por el sistema renina angiotensina y catecolaminas no tienen respaldo al reducir la ingesta  a niveles entre 2-6 gramos diarios.

La revisión de las estrategias internacionales revelan una participación generosa de organismos públicos y privados, con legislaciones que han promovido graduales y progresivas reducciones en el contenido de cloruro de sodio en alimentos procesados (que representan el 70% de la sal ingerida, que sobrepasan con largueza los niveles requeridos para cumplir sus efectos de preservación .

Debemos destacar  además  importantes acciones de educación a la comunidad que resultan decisivas para cambiar nuestros estilos de vida, especialmente dañinas en relación a  nuestra alimentación que es habitualmente hiper calórica, rica en grasas saturadas y sal y pobre en potasio.

La reducción en el consumo de sodio debe iniciarse precozmente, en lo posible desde los primeros meses de vida, al iniciar alimentación complementaria  a la lactancia materna, teniendo especial relevancia además en personas de tercera edad, obesos y en nefrópatas, que tienen un progresivo deterioro de los mecanismos regulatorios del balance de sodio .

Recordemos además que independiente de su efecto presor el sodio promueve la rigidez de las arterias, de la membrana endotelial y del miocárdio, la pérdida de calcio por la orina facilitando la osteoporosis, la pérdida de potasio y en forma relevante facilita la colonización gástrica del helicobacter pilori, con un importante incremento del riesgo de cáncer gástrico.

Deseo recordar a ustedes que la obtención de tan solo 2 mm Hg de presión arterial permite reducir en un 7% el accidente vascular cerebral y en un 5% el infarto agudo del miocardio, si estas reducciones se proyectan  a la población general los beneficios son considerables.

El daño que ejerce el cloruro de sodio tiene su contraparte en el consumo del potasio, catión que ejerce un  importante efecto protector, por sus acciones favorecedoras de la eliminación de sodio, antioxidantes y vasodilatadoras. Recordemos que en el estudio Intersalt. Con más de 10000 personas , resultó más poderosa la relación potasio sodio que el nivel ingerido de cloruro de sodio como predictor de riesgo cardiovascular

La dieta mediterránea tiene, como importante componente protector una mayor ingesta de frutas y verduras, alimentos de alto contenido en potasio.  Estudios realizados en China en poblaciones con alta ingesta de sodio y pobre en potasio  se observaron importantes reducciones de eventos cardiovasculares / cerebrales y cardìacos,  a través del aporte de cloruro de potasio como sustituto de la sal.

El hombre primitivo  tenía un consumo de 10 gramos  de  potasio y menos de medio gramo de sodio diarios, los riñones fueron diseñados para excretar excesos de potasio y para retener cloruro de sodio, este antecedente permite comprender que el incremento de potasio tiene solamente riesgo en personas con compromiso funcional renal avanzado .

Sigue siendo la prevención una estrategia fundamental en salud, con una óptima relación costo beneficio,  una adecuada nutrición, tanto en cantidad como en calidad, resulta fundamental para mejorar la espectativa de vida.  Los datos de Nuestra Encuesta Nacional muestran conductas aberrantes de alimentación que requieren de una urgente   planificación que permita un cambio radical  a mediano y largo plazo.  Hoy podemos decir con mucha propiedad que la Hipertensión Arterial esencial (de causa no precisada) con un importante componente hereditario tiene en la ingesta excesiva de sal, en el déficit de potasio, en el sobrepeso y obesidad y en la ingesta excesiva de alcohol sus principales facilitadores. De nosotros depende la detención oportuna y efectiva de esta epidemia nacional y mundial.

Cardiólogo y Presidente de  Fundación Chilena de Hipertensión Arterial.(www.presionaldia.cl)

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