Belleza Tratamientos estéticos

Tratamientos estéticos

mayo 30, 2017

Los métodos recomendados, los peligrosos y los que no sirven para nada! Antes de tomar una decisión, infórmese.

Que la toxina botulínica es peligrosa, que la lipoaspiración no elimina el sobrepeso, que las siliconas pueden estallar… hay muchas controversias alrededor de la cirugía estética, potenciadas por los informes publicados en los medios de comunicación.

Del lado de los pacientes, también hay posturas extremas. Mientras algunos piensan que operarse es como ir al shopping o a la peluquería, otros huyen ante la posibilidad de entrar a un quirófano. Sin caer en excesos, podemos asegurar que, como cualquier otra cirugía, los procedimientos estéticos envuelven algunos riesgos y limitaciones.

Para conocer el tema a fondo, entrevistamos al Dr. Jorge Güerrissi, jefe del Departamento de Cirugía Plástica del Hospital Argerich y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Él se encargará de confirmar o desmentir las creencias que rodean a las intervenciones más polémicas.

8 COSAS QUE LAS MUJERES NO TIENEN EN CUENTA

Al momento de decidir si operarse o no, hay aspectos que no siempre se consideran. El Dr. Jorge Güerrissi, cirujano plástico, los enumera:

  1. Que la cirugía estética es una cirugía. Da la sensación de que es una cosa muy sencilla, pero es una cirugía como cualquier otra. Aunque no es complicada, tampoco es tan simple como se piensa.
  2. Que no es como ir al shopping o a la peluquería. La cirugía estética está en boga, se ve mucho en los medios y parece que toda la gente se la hiciera. Pero hay que tener en cuenta que es algo médico.
  3. Que no es una “obligación” hacerse algo. En los hospitales hay mujeres que dicen: “me quiero hacer los párpados”. Yo les respondo: “mire, la verdad es que no tiene nada para hacerle”. Entonces insisten: “bueno, ¿y la cara?”. Opino que todavía le falta un poco, que espere unos años… “bueno, entonces me voy a poner prótesis”. Por lo visto, algo se quieren hacer…
  4. Que no queden como ellas piensan. A veces es preferible no operar, porque algunas esperan resultados maravillosos, que la cirugía da hasta cierto límite. Y cuando uno fuerza la operación, aparecen las complicaciones o los resultados exagerados, como vemos habitualmente en televisión, que están todas estiradas y trompudas. Estéticamente es espantoso.
  5. Que la cirugía plástica tiene mucho más de psicología que de cirugía. En la primera o la segunda entrevista hay que estar muy atento y ver en el paciente las cuestiones psicológicas.
  6. Que no es la solución a todos los problemas. Mucha gente se opera por una cuestiones sentimentales o de trabajo. Lo hacen para cambiar, dicen: “nunca me ocupé de mi; me ocupé de mi marido, de mis hijos… ahora es mi turno”, y se operan.
  7. Que tenga alguna complicación que modifique el resultado, como infecciones o hematomas importantes.
  8. Que se pueden hacer re-operaciones a los  pocos días, porque hay una complicación.

Todo esto puede ocurrir, porque la cirugía plástica es una cirugía como cualquier otra.

Toxina botulínica: ¿es un método seguro?

Esta sustancia es conocida por inyectarse para borrar arrugas y mejorar el aspecto de la cara. Aunque ya parece ser algo corriente, se divulgó una información que describe sus riesgos. ¿Cuál es la verdad?. La opinión del especialista El Dr. Jorge Güerrissi, jefe del Departamento de Cirugía Plástica del Hospital Argerich, analiza la noticia en cuestión.

1.- “Yo no he visto nunca ningún problema con la toxina botulínica. Lo que dice acá es otra cosa. Hay algún otro factor, algo que por ahí no está bien explicado, o se ha tergiversado”.

2.- “Los riesgos no dependen del producto, porque en Argentina lo vende un sólo laboratorio”.

3.- “La toxina botulínica es la que causa el botulismo (una intoxicación provocada, generalmente, a través de alimentos contaminados. Un ejemplo es cuando se conservan en latas que están hinchadas, que tienen gas adentro). Cuando esta toxina se ingiere (al comer ese alimento, por ejemplo), se absorbe por el tubo digestivo, paraliza los músculos de la respiración y puede provocar la muerte. Para eso se necesitan 2.500 unidades.  Por el contrario, lo que se inyecta en una persona estéticamente (por ejemplo, para disimular las arrugas) son 20, 40, 80, 100, 150 unidades… más no. Eso no provoca la muerte de nadie. El problema surgiría si se supera esa cantidad, pero, ¿cuándo lo va a superar? ¿cómo hacés para poner 2.500 unidades? Nunca, si más de 100 ó 150 no se ponen. Por eso, no existen las complicaciones.”

4.- “La toxina botulínica actúa paralizando los músculos. Impide la transmisión de la orden del nervio al músculo para que se mueva. Interviene donde a uno le inyectan (no hay posibilidades de que se expanda). Si la aplican en las patas de gallo, se paraliza sólo donde están las patas de gallo. Es simple”.

5.- “Sí depende de quien la pone. Un buen médico conoce la anatomía exacta de los músculos (porque uno lo inyecta a ciegas, a través de la piel). El problema es que esto se ha prestado, como suele ocurrir en medicina estética, a que lo use cualquier médico. Y hay algunos que no están muy involucrados con la anatomía o los músculos de la cara. Piensan que es una estupidez. Claro que lo es, pinchar e inyectar es una tontería; pero si no se coloca justo donde va, no se produce el efecto buscado”.

6.- Lo que sí sirve, ir a un buen especialista. ¿Cómo reconocerlo?, Güerrissi responde:

  • Es un poco difícil. Generalmente los pacientes van recomendados “de boca en boca”.
  • También que se dice que hay que recurrir a los que están anotados en la Sociedad de Cirugía Plástica; eso no es cierto. Se puede ir a ellos, por supuesto, pero no son los únicos que la van a hacer bien. Hay mucha gente que no está anotada y hace muy bien las cosas.
  • El problema es que esta cirugía se presta para el negocio, se escapa de la medicina tradicional. Hay gente que lo toma así, pero, en realidad, es un acto médico como cualquier otro.

Siliconas: verdades y mentiras de una cirugía frecuente

Que son peligrosas, que pueden romperse, que provocan enfermedades… ningún mito pudo derribarlas. Veamos qué opina el especialista.

1.- “Las mujeres vienen generalmente porque no tienen el busto que ellas quisieran tener, o son de caderas anchas o espalda ancha y de mamas no tienen casi nada. En esos casos, estéticamente se justifica”. “Pero, hay otras que tienen una buena forma y uno les dice “mirá, yo no te operaría, me parece que estás bien”. Yo les puedo decir eso; por ahí van a otro y se las operan. Depende del médico y del criterio que use para decir sí o no”.

2.-Las siliconas duran hasta que tengan un problema. En general, de 10 a 14 años. Luego, se empieza a manifestar algún tipo de encapsulamiento. Y ahí conviene cambiarla. La paciente se da cuenta sola, porque se le pone dura la mama y empieza a molestarle. Entonces, se saca la prótesis, la cápsula (que es como una cicatriz que hace alrededor) y se pone otra nueva”.

3.- “Con respecto a las rupturas, no es muy frecuente pero puede haber. Pueden ser espontáneas (que uno se levante un día y ve que la mama está mas desinflada, más chata) o porque la mujer se golpeó. Entonces, va al consultorio y se hace estudios para ver si está rota (porque a veces es más difícil darse cuenta al palparla) y se cambian”.

4.- “No hay posibilidades de que eso afecte al organismo, ya que no emigra a ningún lado. Eso queda ahí, porque las prótesis que se usan ahora tienen un gel, que son geles cohersivos que si se aprieta no se sale todo, se sale y se vuelve a meter. No se desparrama nunca; cuando dicen eso es mentira”.

Lipoaspiración: usos, alcances y riesgos

Es mucho lo que se habla de esta cirugía, y muy poco lo que realmente se conoce. Nuestro asesor despeja todas las dudas.

1.- “La lipoaspiración no es para los que tienen sobrepeso; al contrario. Es para los que están bien de peso, pero tienen cúmulos de grasa que no se van de otra manera”.

“Basta con la famosa “silla de montar” (grasa en las caderas), la parte interna de los muslos o rodillas, un poquito en los brazos, los famosos “flotadores” (grasa de los costados de la cintura)… Con un poco, si uno quiere modelar la figura, ya se puede hacer. Eso es lo ideal”. “Ahora, hay gente con mucho exceso de grasa, que necesita un poco más que una lipoaspiración. En esos casos, hay que hacer una cirugía convencional”.

2.- “Los beneficios de la lipoaspiración son sólo estéticos. Bueno, en realidad, también beneficia a la salud, que (según la definición de la Organización Mundial de la Salud) no es sólo ausencia de enfermedad, es también un completo bienestar social, psicológico…. O sea que, si mejora psicológicamente, de alguna manera, ayuda”.

3.- Se corren los riesgos de cualquier cirugía: infección, hematomas, trombosis venosas, embolias grasas… Incluso, los que se la hacen en el abdomen, deben tener en cuenta que a veces se perfora el abdomen y se mete en las vísceras.  No es para decir “me hago una lipo y mañana voy a trabajar”. No es tan fácil. Si todo anda bien, sí es fácil: te operan un viernes y el lunes estás trabajando”.

Alarma por el peligro de las cirugías en los jóvenes

Especialistas españoles reconocen los riesgos de aplicar implantes mamarios en las adolescentes.

“Hay chicas de 15 ó 16 años que piden hacerse las prótesis de mama. Yo  generalmente no las opero. Las mamas crecen hasta los 20 ó 21 años. Puede operarse a los 18 ó 19, si veo que es una mama chiquita, plana, que a lo sumo crecerá, pero no va a crecer en forma desmesurada. Pero, generalmente, las madres las traen a las chiquitas. Por la cuestión de las modelos… es muy complicado, hay mucho rollo psicológico. A mi no me parece lógico operarlas”.

“La prótesis de mama es un cuerpo extraño. Ya está metiendo un cuerpo extraño en el organismo, que después no se lo va a querer sacar nunca más. Se va a ir cambiando y cambiando, o sea que ya va a estar metida en ese juego de la cirugía”.

“Incluso, el control de las mamas se hace más dificultoso con las prótesis; no es tan simple. Se puede hacer igual, con mamografías, con ecografías, con resonancia magnética, con la palpación del médico… pero no es lo mismo que no tenerla. Así que si la chica tiene antecedentes de cáncer de mama en la madre o en la abuela, no es muy aconsejable hacer la cirugía”.

“Para otras cirugías también conviene esperar. Por ejemplo, la nariz crece hasta los 18 ó 19 años”.

Cómo limitar los riesgos y mejorar el resultado

Para obtener los efectos deseados, tenemos que buscar opciones seguras y entrar al quirófano sin inquietudes. El Dr. Jorge Güerrisi, cirujano plástico, nos ayuda.

¿Por qué hay tantas denuncias de mala praxis?

Desde hace mucho tiempo se han instalado los juicios de mala praxis, que es una industria. En cualquier cirugía plástica estamos ante un paciente potencial de iniciar un juicio. Puede pasar aunque esté bien operado, si tiene una pequeña complicación o si la cicatriz no le gusta (que es algo que puede ocurrir, porque no depende del cirujano). Por eso, todas esas cosas hay que aclararlas antes de operarse. Para que después no digan: “no, usted no me dijo nada”.

Pero antes de operarse el paciente debe firmar…

Sí, le hacen firmar un consentimiento, pero eso no sé si tiene tanto valor. Si el paciente quiere hacer una demanda, te mete una de años y años. Hay médicos que, incluso, se han jubilado y no atendieron más, porque no quisieron pasarse sus últimos años de profesión de juzgado en juzgado.  Por cualquier cosa te hacen una demanda; así tengan razón, o no.

¿Qué condiciones debe cumplir la clínica o sanatorio?

Muchos se operan en los consultorios médicos. No hay que hacerlo porque, si les pasa algo, se muere el paciente y el médico, del susto. Conozco casos que han tenido que salir con la camilla de un primer piso, bajar por la escalera corriendo. Y, cuando hay una complicación, los primeros minutos son fundamentales para recuperar al paciente. Por ahí tenés que perder tiempo en una ambulancia hasta llegar al sanatorio y, recién ahí, empezar a actuar.

Entonces, ¿dónde hay que ir?

El paciente tiene que ir a un sanatorio que tenga las condiciones como para hacer una cirugía de cualquier índole (de corazón, de intestinos, etc.). Debe cumplir todos los requisitos legales que se  necesitan para operar, para internar, para controlar todo. Algunos la toman muy a la ligera y la hacen en cualquier lado. Y a veces se hacen reacciones a los medicamentos o no pueden parar la sangre… ¿y que hacen en medio de una habitación donde no hay nada?

Al elegir un profesional, ¿qué debemos considerar?

El precio influye. No es lo mismo ir a alguien que te opera por 500 pesos que a alguien que te opera por 3.000. Alguna diferencia hay. La persona que tiene unos honorarios más importantes es porque considera que la cirugía que hace tiene cierto valor.

¿Y con respecto a su formación?

Los más entrenados son los que han hecho cirugía en general, que pueden hacer, por ejemplo, una operación en el tórax, sacar una mama por cáncer o trabajar en el cuello. Esa gente está preparada quirúrgicamente para resolver los problemas. Pero, ahora, la mayoría de los que se especializan en cirugía estética hacen solamente piel. Cuando tienen alguna complicación, ahí se arma el lío. Eso se mejora con la actividad hospitalaria. Creo que aquel cirujano que trabaja en un hospital está mejor preparado que el que sólo hace estética, pone una clínica y empieza a operar ahí.

¿Cuáles son los cuidados post-operatorios?

En general, en cirugía estética son simples. En las primeras 48 a 72 horas hay que hacer un buen reposo. Y, después, una semanita más con un reposo relativo. Luego, en general, se sigue con una actividad normal.

 

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