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Vesícula: factores de riesgo, diagnósticos y trastornos frecuentes

mayo 17, 2010

Una de las patologías más comunes que afectan la vesícula  biliar es la litiasis, es decir, cálculos o “piedras” . Conozca a quienes afecta, su diagnóstico y los tratamientos que ofrecen los mejores resultados.

¿Cuáles  son los trastornos que pueden afectar la vesícula? 

La vesícula biliar es un órgano ubicado debajo del hígado, su función  es almacenar  la bilis, un líquido de coloración amarillo-verdoso producido por el hígado. La bilis contiene sales biliares, electrólitos, pigmentos biliares como la bilirrubina, colesterol y otras grasas (lípidos). Es utilizada por el organismo para que el colesterol, las grasas y las vitaminas de los alimentos sean más solubles y, de ese modo, puedan absorberse mejor. Las sales biliares estimulan al intestino grueso a secretar agua y otras sales, lo que ayuda a que el contenido intestinal avance con mayor facilidad hacia el exterior del cuerpo.                                              

Los problemas de vesícula más frecuentes son:

  • Litiasis Vesicular: son depósitos de cristales que se forman en la vesícula biliar o en los conductos biliares, los litos se forman cuando la bilis acumulada precipita y forma un material similar al de las piedras (litos o litiasis). Un dato destacable es que la litiasis es mas frecuente en mujeres de mediana edad.
  • La formación de cálculos es la patología más frecuente de vesícula.
  • Colecistitis Aguda: es una inflamación aguda de la vesícula que se caracteriza por dolor abdominal intenso, vómitos y fiebre. Es más frecuente en pacientes que presentan cálculos en la vesícula.
  • Tumor de vesícula: es una patología extremadamente rara que predomina en las mujeres después de los 50 años.   

CÁLCULOS DE VESICULA

Existen dos tipos de cálculos en la vesícula:

  • Los cálculos de colesterol.
  • Los cálculos pigmentarios (de bilirrubina).
    Este último tipo es más común en pacientes  que tienen anemias  hemolíticas o sea por destrucción de los glóbulos rojos, personas que padecen  enfermedades del hígado como cirrosis y  también en pacientes que han tenido cirugías de estómago o intestino.  
    TAMAÑO Y CANTIDAD 
  • El tamaño de los cálculos es variable pueden ser pequeños como un grano de arena o grandes como un carozo de durazno.
  • Una persona puede tener uno o varios cálculos.
    FACTORES DE RIESGO
  • La obesidad es uno de los principales. También quienes hacen algún tratamiento para adelgazar muchos kilos  en poco tiempo.
  • Personas con elevado nivel de colesterol  y triglicéridos. Ciertos medicamentos recetados para  bajar los triglicéridos  como los fibratos pueden producir cálculos en la vesícula. 

Métodos de Diagnóstico: El método diagnóstico de elección para determinar enfermedades de la vesícula es la ecografía. Tiene la ventaja de de ser un método no invasivo, económico y de uso masivo. En pacientes con dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen es preciso realizar una ecografía a fin de confirmar  o descartar litiasis vesicular, dado que existen otras patologías como los disturbios funcionales por estrés (colon irritable) que dan un cuadro clínico similar.

Manifestaciones clínicas

    Los cálculos en la vesícula pueden o no generar síntomas. Las principales molestias son:

  • Dolor intenso en el cuadrante superior derecho del abdomen, puede irradiarse  hacia la espalda o hacia el hombro
  • Nauseas y Vómitos.
  • Fiebre.
  • Escalofríos.
  • Ictericia  (color amarillo de la piel y de los ojos)
  • Intolerancia a los alimentos grasos. 

Complicaciones

  • Una de las complicaciones que pueden provocar los cálculos es la inflamación aguda de la vesícula, a esto se denomina colecistitis aguda. Se produce cuando el  cálculo se clava en el conducto de desembocadura de la vesícula, ésta aumenta su tamaño y la bilis estancada se infecta. El paciente consulta por dolor intenso, vómitos y fiebre (abdomen agudo) .Requiere una intervención  quirúrgica inmediata.
  • Es posible que el cálculo migre desde la vesícula al conducto biliar  y lo obstruya .Esto recibe el nombre de síndrome coledociano. Lo que el paciente manifiesta en estos casos es ictericia o sea coloración amarillenta de piel y mucosas, coluria que es la orina de color de oscuro (como té cargado) y acolia  que es la materia fecal de coloración clara. También a veces puede existir picazón  de todo el cuerpo por la acumulación de sales biliares en la piel. La desobstrucción del conducto se pude efectuar a través de un estudio que se denomina colangiografìa retrograda endoscópica, o sea  se introduce un endoscopio por vía oral se llega al duodeno y se efectúa una pequeña incisión de la válvula de drenaje de la bilis, luego se atrapa el cálculo con una canastilla y se extrae del colédoco. Esto  se complementa con una colecistectomia laparoscópica para extraer la vesícula. En algunas oportunidades se trata de sacar el cálculo de la vía biliar por cirugía laparoscópica de manera directa.
  • Tal vez la complicación más grave  que pueden provocar los cálculos es la pancreatitis aguda, que es la inflamación de la glándula pancreática producto de la obstrucción transitoria o permanente del esfínter de oddi por un cálculo. En el 20%  de los casos es extremadamente grave. Luego de detectar esta afección, es preciso evaluar a través de estudios por imágenes (ecografía y/o tomografía computada) la morfología pancreática.

Tratamiento médico

  • La conducta a seguir por el médico depende de la presencia o no de síntomas.
  • En pacientes que presentan síntomas se indica  cirugía (colecistectomia o sea extracción vesicular) ya sea  tradicional con incisión amplia o cirugía laparoscópica  que es una técnica mininvasiva donde se hace una pequeña incisión al lado del ombligo  donde se coloca un laparoscopio y otras 2 incisiones menores por donde se colocan las pinzas que hacen las veces de manos del cirujano, y se extrae la vesícula. El paciente solo es internado durante 24 horas, en Argentina este tipo de cirugías se realiza desde el año 90 en forma rutinaria en la mayoría de los centros sanitarios.
  • Si los cálculos se descubren incidentalmente, luego de una ecografía, el profesional adopta una conducta expectante, dado que el riesgo de complicaciones es mínimo. En estos casos la única indicación de cirugía es en mujeres en edad fértil, porque los cálculos pueden traer complicaciones durante un futuro eventual embarazo.
  • En casos de pacientes con cálculos sintomáticos pero de edad avanzada o con antecedentes de afecciones cardiovasculares o respiratorias que contraindican la cirugía, existe la posibilidad alternativa del tratamiento farmacológico, se recetan ácidos biliares (ácido ursodexocólico). Este medicamento sirve  para disolver  los cálculos de colesterol, no así los de bilirrubina. Es fundamental que la vesícula  se encuentre funcionando para poder disolverlos. La desventaja de este tratamiento  es que es muy caro  y el paciente debe implementarlo durante toda la vida porque, en caso contrario, los cálculos pueden volver a formarse.

Resumiendo, los pacientes que presentan síntomas son los únicos  que son sometidos a cirugía. Los asintomáticos en líneas generales no deben efectuar ningún tratamiento a excepción de pertenecer a algún grupo detallado anteriormente.       

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