Salud » Ginecología » Virus del Papiloma Humano: ¿Cómo prevenir su contagio?

Virus del Papiloma Humano: ¿Cómo prevenir su contagio?

julio 2, 2015

Entre las enfermedades de transmisión sexual hoy más frecuentes está la producida por el virus del Papiloma Humano (HPV). Es muy importante conocer esta afección y sobre todo prevenirla. ¿Es la vacuna una solución definitiva?Responde nuestra columnista.

Doctora Literat, ¿qué es el Papiloma Humano?

Es una lesión, similar a una verruga, que se puede instalar, en la mujer, en la región perianal, en los labios de la vulva, en la zona cercana al clítoris ó dentro de la vagina y también en el cuello uterino. Está producida por un virus que presenta diferentes  variedades, por lo cual, puede haber mujeres con la misma patología pero que ha sido producida por distintas variedades del mismo virus. Esta patología la padecen, en las parejas heterosexuales, generalmente las mujeres, aunque el varón es un transmisor de la misma y es precursora del cáncer de cuello uterino.

¿Cómo se contagia?

El contagio se produce a través de los fluidos que se intercambian en el transcurso del contacto genital y también en la práctica del sexo oral. Se presenta como una lesión verrugosa, a veces plana y otras veces con forma de coliflor, que no produce mayormente síntomas, de modo que si está ubicada dentro de la vagina, solamente se puede detectar durante el examen ginecológico, efectuando una colposcopia y un Papanicolaou. Si está en la boca, la sintomatología depende del tamaño. Hay hombres que no llegan a darse cuenta que tienen la lesión.

¿Cómo es que el varón la puede transmitir pero no se contagia?

Esto sucede en las parejas heterosexuales, pero en las parejas de hombres homosexuales, el sistema inmunológico puede estar más deprimido y esta enfermedad aparece con mucha mayor frecuencia. El mayor riesgo es que existen variedades de virus que producen cáncer de cuello uterino en la mujer y de ano, pene, boca y garganta en los hombres. Si la lesión inicial ha pasado desapercibida y no se trata, puede desembocar en un cáncer.

¿Cuál es la mejor manera de prevenir el contagio?

Antes de iniciar el contacto sexual, se debería poder realizar un examen que permita verificar la presencia de verrugas genitales o anales provocadas por HPV. A veces es difícil localizarlas, de modo que lo más práctico es utilizar medidas protectoras de barrera tanto para las relaciones genitales y anales, como bucales.

Cuando el sistema inmunológico está en buenas condiciones, es menos probable que se produzca el contagio.

Actualmente existen vacunas para protegerse del virus ¿es verdad?

Existen dos vacunas; cada una de ellas ofrece protección contra diferentes cepas del virus. Por lo general no se utilizan las dos, se elige una de ellas y se recomienda aplicarla antes de comenzar la vida sexual activa, para lograr los mejores resultados. Se aplica en tres dosis durante seis meses. En un principio se recomendaba aplicarla solo a mujeres hasta los 26 años, pero ahora su uso se ha ampliado a los varones homosexuales, que están más expuestos a contraer las variedades de virus que provocan cáncer. Utilizadas en pacientes vírgenes de contaminación, el resultado es muy bueno. Algunas campañas proponían la vacunación de niñas y niños desde los 11 años, ya que una vez que la vida sexual ha comenzado, es imposible saber con certeza si el virus ha ingresado al organismo y el resultado de las vacunas no es el mejor.

¿Existe un tratamiento si el HPV ya está instalado?

Existen tratamientos para las lesiones locales, que son muy contagiosas. Aplicación de criocirugía, láser, Leep y eventualmente la conización del cuello uterino, cuando aparecen células neoplásicas. En el caso de los varones, es indispensable realizar exámenes como penescopías, rectoscopías y exámenes de la cavidad bucal, ya que, como dijimos, la aparición de las lesiones puede pasar desapercibida hasta que aparece una complicación.

¿Qué recomendación puede dar para quienes ya no están en edad de colocarse la vacuna?

Aunque la mayoría de las veces resulta incómodo, debería poderse hablar con el/la potencial compañero/a sexual antes de iniciar las relaciones, acerca del mutuo cuidado y prevención. Sería aconsejable tomarse el tiempo necesario para realizar los exámenes clínicos pertinentes y, los jóvenes, aplicarse la vacuna y si es posible, practicar una abstinencia inteligente. Tener una pareja estable, si bien no constituye una garantía total, minimiza el riesgo de transmisión del virus. En esta época esto parece ser cada vez más difícil de practicar, sin embargo es necesario saberlo.

Comments are closed.